En muchos pases, el tema de la memoria histrica ha adquirido una relevancia poltica y social que, de manera significativa y loable, ha impulsado la creacin de comisiones de la verdad, la bsqueda de justicia y reparacin para las vctimas de violaciones a los derechos humanos; ascomo la promocin de polticas de reconocimiento y conmemoracin de los eventos traumticos del pasado.

En trminos del historiador y ensayista francs Pierre Nora, la memoria histrica es la forma en que una sociedad o comunidad recuerda y reflexiona sobre su pasado. Es el conjunto de recuerdos, testimonios, documentos y narrativas que se preservan y transmiten a lo largo del tiempo, sobre eventos y procesos histricos significativos.

En la actualidad, se mencionan conceptos comunes como la sociedad del conocimiento, la era de la postverdad, la comunicacin digital, el internet de las cosas, el metaverso, la inteligencia artificial, el transhumanismo, las guerras hbridas y otros trminos de gran dominio por las nuevas generaciones. Esto ha hecho que tome preponderancia la importancia de la memoria histrica, ya que esta radica en la capacidad para construir una identidad colectiva, comprender el presente a travs del pasado y aprender de los errores y aciertos de las generaciones anteriores.

A travs de la memoria histrica, se pueden preservar las lecciones aprendidas, promover la justicia y los derechos humanos, fomentar la reconciliacin y la construccin de sociedades ms justas y democrticas. El uso de los recursos literarios y audiovisuales, donde se evidencia la carga ideolgica, no pasa desapercibido para quienes de manera analtica vemos el trnsito de una guerra armada a una guerra semitica.

Esta disciplina no se limita nicamente a estudiar los procesos, componentes y reglas mediante los cuales se da la produccin del sentido, sino que algunos mal denominados “intelectuales”, la utilizan como sistemas de signos y produccin simblica para daar a un adversario poltico o armado. Plantean asun terreno de lucha ideolgica frente a lo que consideran un enemigo hegemnico y poderoso, justificando estas acciones como el molde visible del alma del pueblo.

En Colombia, se han venido construyendo narrativas, acciones polticas e iniciativas pblicas y privadas en clave de memoria histrica. Lamentablemente, se ha evidenciado una construccin nociva por parte de quienes, con intencin de lesionar a las instituciones del Estado y en especial la imagen y fortaleza de la fuerza pblica, han generado productos tendenciosos e ideolgicamente manipulados, donde con una sobresaliente inteligencia y sagacidad, manifiestan firmeza ideolgica y un espritu revolucionario que busca incrustarse en la mente de una franja de colombianos para revitalizar una batalla de ideas, y utilizarla como escudo y arma poltica en estos tiempos.

Por su parte, la fuerza pblica ha seguido las disposiciones constitucionales, legales y acuerdos internacionales en materia de derechos humanos y derecho internacional humanitario. En cumplimiento de las directrices establecidas por el Gobierno Nacional, ha investigado, analizado, documentado y difundido su memoria histrica, centrndose en los antecedentes, actuaciones, hechos sociales y contextos de las Fuerzas Militares y de Polica. Esto ha implicado distinguir a sus miembros como individuos sociales a travs de la valorizacin y el reconocimiento de las vctimas y sus familias.

Es evidente que la memoria histrica estestrechamente ligada a la preservacin y conservacin del patrimonio cultural, ya que a travs de la memoria podemos valorar y proteger los lugares, objetos, tradiciones y expresiones culturales que forman parte de nuestra historia. La memoria histrica contribuye a mantener viva nuestra herencia cultural y poder transmitirla a las generaciones futuras.

Colombia debe identificar el riesgo significativo en la construccin de la memoria histrica que llevan a cabo los enemigos de la paz, quienes han adoptado enfoques en contra de la fuerza pblica y las instituciones representativas de la democracia. Estos enfoques incluyen el uso de diversas tcnicas, como la manipulacin de imgenes para sealar supuestos responsables, la seleccin de palabras y figuras retricas, la estructuracin de discursos y la manipulacin emocional.

Estas estrategias tienen como objetivo llamar la atencin de los receptores, generar inters y establecer una falsa credibilidad para convencer o persuadir utilizando la fuerza argumentativa y las habilidades comunicativas. Indudablemente, este enfoque tiene un impacto negativo en la construccin de confianza y reconciliacin nacional. La invitacin es a que defendamos, pues, la construccin de una memoria histrica objetiva y transparente que dignifique a las vctimas y, sobre todo, genere confianza y brinde un conocimiento ptimo a las nuevas generaciones.

 

SANDERS LANDAZURI

Escribe en el área de factores conexos, sobre Memoria histórica

Perfil

Sargento Mayor en retiro del Ejercito Nacional, de la especialidad de inteligencia militar con 28 años de servicio. Actualmente se desempeña como docente, consultor, investigador en construcción de memoria histórica.

EDUCACIÓN A RESALTAR

Maestrante en Estudios Culturales Latinoamericanos, 2022. Pontificia Universidad Javeriana (Colombia)

Estudios en Seguridad Internacional, 2009. Universidad Militar Nueva Granada (Colombia)

Aparte de su pregrado como sociólogo con énfasis en sociología comunitaria, ha desarrollado diversas capacitaciones en aspectos relacionados con la memoria de al Fuerza Publica y con temas sociales asociados a su especialidad de inteligencia.