Las ciencias militares son un campo de estudio que ha evolucionado a lo largo de miles de años, adaptándose a los cambios tecnológicos, sociales y políticos de cada época. Se refieren al estudio de la organización, el empleo y la conducción de las fuerzas militares para alcanzar objetivos estratégicos. El manual fundamental del Ejército MFE 1-01 Doctrina las define como el estudio de las teorías, conceptos y métodos que tratan de la organización, empleo y comportamiento de las fuerzas militares, junto con el estudio de la guerra y el empleo de los medios militares durante la generación, desarrollo y evolución de un conflicto, incluyendo las actividades relacionadas con la prevención de la guerra y articulación de la paz (Ejército Nacional, 2017).

Desde la antigüedad hasta nuestros días, las estrategias, tácticas y doctrinas militares han sido fundamentales para el desarrollo y el mantenimiento del poderío de las naciones. En tiempos antiguos, las civilizaciones desarrollaron métodos y teorías militares para enfrentar las amenazas y proteger sus intereses. Desde la formación de los primeros ejércitos hasta la actualidad, las ciencias militares han evolucionado significativamente a lo largo de los siglos, influyendo decisivamente en momentos históricos trascendentales. Actualmente se emplean las capacidades militares en los cinco dominios contemporáneos, en conjunción con los instrumentos del poder nacional.

Evolución Histórica de las Ciencias Militares

Durante la historia de la humanidad, las ciencias militares han desempeñado un rol crucial en la organización y la conducción de los conflictos. Desde las antiguas civilizaciones hasta el mundo moderno, la guerra ha sido una constante, y con ella, la necesidad de entender, desarrollar y utilizar estrategias y tácticas militares efectivas (Keegan, 2023). A continuación, se presentan algunos aspectos históricos significativos, junto con la evolución de las ciencias militares a lo largo de más de 3000 años, y cómo se emplean actualmente las capacidades militares en los cinco dominios sincronizados con los otros tres instrumentos del poder nacional: económico, diplomático e información.

Nota. Imágenes de apoyo generadas por el autor mediante Inteligencia Artificial con AIBY APP

Las ciencias militares se remontan a la antigüedad, donde los primeros ejemplos de estrategias y tácticas militares se encuentran en los escritos de diversos líderes y filósofos. En la antigua China, Sun Tzu escribió El Arte de la Guerra, un tratado clásico que todavía hoy es estudiado y aplicado en el ámbito militar. Sun Tzu destacó la importancia del planeamiento, la logística, la decepción (el engaño) y la comprensión del terreno y del enemigo para obtener ventaja en el campo de combate (Tzu, 2015).

En la antigua Grecia, el pensador militar más famoso fue el filósofo estratega Jenofonte, quien escribió sobre la importancia de la disciplina, el entrenamiento y la organización en el arte de la guerra. También en Grecia, el filósofo Platón abogó por una educación militar y una sociedad organizada en función de la guerra defensiva (Coulanges, 1876). Por otra parte, en la época del Imperio Romano, cuyos ejércitos se destacaron por su disciplina, organización y capacidad para adaptarse a diferentes ambientes, también fueron innovadores en términos de ingeniería militar, construyendo fortificaciones y máquinas de asedio avanzadas. El imperio romano demostró la eficacia de la organización y la disciplina en el campo de combate.

Durante la Edad Media, el concepto de caballería y el sistema feudal dominaron la forma de hacer la guerra en Europa. Las tácticas de caballería pesada, junto con el uso de arqueros a pie, se convirtieron en características distintivas de las batallas medievales. Sin embargo, con la llegada de la pólvora y las armas de fuego en el siglo XIV, la guerra cambió drásticamente. Las fortificaciones medievales perdieron gran parte de su efectividad, y surgieron nuevas tácticas y estrategias para adaptarse a los avances tecnológicos. La infantería adquirió mayor importancia y se desarrollaron tácticas combinando formaciones, movimientos y fuego  (Keen, 2018).

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En los siglos XVIII y XIX, la Revolución Industrial trajo consigo nuevos avances en la tecnología militar como el desarrollo de la artillería, los barcos de vapor y las armas de repetición. Estos avances cambiaron radicalmente la forma de hacer la guerra, llevando a conflictos más masivos y prolongados, como las Guerras Napoleónicas. Mas adelante, en el siglo XX, las ciencias militares experimentaron una significativa evolución debido a los rápidos avances tecnológicos como la artillería y la producción en masa, cambió las dinámicas militares. La Primera Guerra Mundial fue testigo del uso de armas químicas, aviones y por primera vez los tanques. La Segunda Guerra Mundial llevó la confrontación armada a nuevos niveles de destrucción con el desarrollo de armas nucleares. Posteriormente, la Guerra Fría vio la aparición de la guerra asimétrica, donde las estrategias se centraron en el conflicto entre superpotencias y la competencia ideológica pero fundamentada en la disuasión nuclear. Las tácticas de guerrillas y la guerra de información desempeñaron un papel destacado durante este período y dieron origen a una nueva variación denominada guerra híbrida (Ferguson, 2011).

Las Ciencias Militares en el entorno actual

En el presente, las ciencias militares han evolucionado aún más debido a los avances en tecnología y la comprensión de los conflictos modernos. En lugar de enfrentamientos masivos entre ejércitos convencionales, los conflictos actuales tienden a ser más asimétricos, con guerrillas y grupos terroristas que utilizan tácticas no convencionales a lo que suman alianzas con organizaciones criminales (Fernández-Montesinos, 2011). El uso de las capacidades militares en los cinco dominios (tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio) ha adquirido una importancia crucial. Estos se encuentan estrechamente interconectados, y el éxito en uno puede depender del control y la sincronización en los demás (Fuerzas Militares de Colombia, 2018) por lo que su comprensión es crucial para garantizar la seguridad y proteger los intereses nacionales.

Nota. Imagen tomada de Northrop Grumman (2022).

Sin embargo, el dominio terrestre es especialmente complejo debido a la interacción directa entre las personas y las consecuencias sociales, políticas y económicas que pueden surgir. Si bien las interacciones humanas generan progreso y desarrollo, también pueden dar lugar a una desestabilización causada por el choque de voluntades y el conflicto de intereses. El terreno, la geografía y los factores culturales y sociales influyen en la forma en que se ejecutan las operaciones militares. Además, el dominio terrestre es el lugar donde confluyen los otros dominios, ya que el terreno afecta la movilidad de las fuerzas en el marco de una operación conjunta (Ejército Nacional, 2017).

El Instrumento Militar del Poder Nacional

Las capacidades militares no operan de manera aislada, sino que deben integrarse con los otros instrumentos del poder nacional (económico, diplomático y de información). La interacción sincronizada de estos cuatro instrumentos que se coordinan en la rama ejecutiva permite a una nación ejercer influencia y proteger sus intereses en el escenario global. La colaboración armónica entre estos es esencial para cumplir los objetivos estratégicos y evitar desestabilizaciones indeseadas (Fuerzas Militares de Colombia, 2018).

Estos instrumentos se complementan entre sí para alcanzar los objetivos estratégicos y políticos del Estado. Por ejemplo, el poder económico puede respaldar la capacidad militar a través de la financiación y el suministro de recursos necesarios para las operaciones. La disuasión proporcionada por el componente militar le otorga a la diplomacia poder para sentar posiciones sólidas frente a los oponentes y esta, a su vez, puede ayudar a garantizar el apoyo internacional y la colaboración en misiones militares conjuntas. En cuanto al instrumento de información, su relevancia en el mundo moderno es crucial. Las operaciones militares ahora se ven influidas y configuradas por la información disponible en tiempo real. La guerra de información se ha convertido en una parte integral de los conflictos actuales, y la capacidad de utilizarla de manera efectiva puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso en el campo de batalla. Por esto, se ha hecho necesaria la implementación de oficiales de información que contribuyan al seguimiento de la recolección de datos para que a través del análisis se conviertan en información y al compartirlos produzcan conocimiento.

Conclusión

A lo largo de más de 3000 años, las ciencias militares han evolucionado significativamente, adaptándose a los cambios tecnológicos y a las realidades geopolíticas de cada época experimentado un cambio constante. Desde las estrategias de Sun Tzu hasta las guerras híbrida y asimétrica, las estrategias y tácticas militares han seguido siendo fundamentales para la resolución de conflictos. Las complejas operaciones sincronizadas en los cinco dominios contemporáneos y el empleo conjunto y simultáneo de las capacidades militares han sido fundamentales para mantener el poder y la seguridad de las naciones. Sin embargo, es crucial destacar que el dominio terrestre sigue siendo el más complejo debido a las interacciones humanas y las consecuencias que pueden generar progreso o desestabilización. La comprensión de la evolución histórica de las ciencias militares nos permite apreciar su importancia en el contexto contemporáneo y reconocer su impacto en la paz y la seguridad mundial.

En última instancia, las ciencias militares siguen siendo una disciplina en constante evolución, adaptándose a los desafíos cambiantes del mundo moderno. La comprensión y aplicación efectiva de estas ciencias es esencial para la seguridad y el éxito de las naciones en el ámbito militar y geopolítico.

 

Referencias Bibliográficas

Coulanges, F. D. (1876). La Ciudad Antigua. Imprenta y Fundición de M Tello.

Ejército Nacional. (2017). MFE 1-01 Doctrina (Vol. 1). (B. Mendoza, Ed.). Centro de Doctrina del Ejército.

Ejército Nacional. (2017). MFRE 3-0 Operaciones (Vol. 1). (B. Mendoza, Ed.). Centro de Doctrina del Ejército.

Ferguson, N. (2011). La guerra del mundo. Penguin Random House Grupo Editorial España.

Fernández-Montesinos, F. A. (2011). Entender la Guerra en el Siglo XXI. Editorial Complutense.

Fuerzas Militares de Colombia. (2018). Doctrina Conjunta (Vol. 1). (B. Mendoza, Ed.). Centro de Doctrina Conjunta.

Keegan, J. (2023). A history of warfare. Smashwords Inc.

Keen, M. (2018). Historia de la Guerra. Machado Libros.

Northropgrumman. (2022).  The program leverages the company’s heritage MILSATCOM programs, commercial partnerships, and industry-leading laser communication technology to enable worldwide communications. News. https://news.northropgrumman.com/

Tzu, S. (2015). El arte de la Guerra. Plutón ediciones

 

BORIS MENDOZA

Escribe en el área de defensa sobre el dominio terrestre

Perfil

Teniente Coronel en retiro del Ejercito Nacional con 21 años de servicio. Consultor y asesor en seguridad y defensa en el Ministerio de Defensa Nacional. Docente de estrategia y diseño en el curso de altos estudios militares. Con amplio conocimiento, experiencia y preparación en planeamiento en los niveles estratégico, operacional y táctico, y el estudio , aplicación, desarrollo e implementación de doctrina. Profesor en diferentes áreas de las ciencias militares.

EDUCACIÓN A RESALTAR

Especialista en Comando y Estado Mayor. Escuela Superior de Guerra (Colombia)

Especialista en administración de RRMM. Centro de Educación Militar (Colombia)

Especialista en Seguridad y Defensa. Escuela Superior de Guerra (Colombia)

Profesional en Ciencias militares, ha desarrollado diversas capacitaciones particularmente en los EEUU, asociadas a los niveles de la estrategia, lo operacional y lo táctico.