A lo largo de la historia, el escenario de operaciones militares ha evolucionado notablemente. Con el paso del tiempo, el ser humano ha ido incursionando en nuevos dominios bélicos, cada uno con su propia relevancia estratégica. Desde las batallas terrestres de los antiguos imperios hasta los conflictos navales y aéreos más recientes, cada adición ha traído consigo un rediseño en la estrategia de defensa. Sin embargo, ninguna transformación ha sido tan disruptiva como el surgimiento del quinto dominio: la guerra en el ciberespacio.
En un mundo cada vez más interconectado, el ciberespacio se ha convertido en un escenario de batalla crucial que redefine nuestra concepción de defensa y seguridad. A diferencia de los otros dominios, el ciberespacio es intangible, global e inmediato. No existen fronteras físicas, sino conexiones digitales que atraviesan continentes en milésimas de segundo. Este carácter transversal, permea e influencia los otros cuatro campos de batalla de maneras profundas y a menudo imprevistas.
La paradoja tecnológica es la piedra angular de esta disrupción causada por el ciberespacio. Conforme la tecnología se integra más profundamente en nuestros sistemas militares, nuestra dependencia de las redes informáticas para su funcionamiento se incrementa exponencialmente. Un avión de combate, por ejemplo, no solo debe enfrentar enemigos en el aire, sino también protegerse de posibles ataques cibernéticos que podrían comprometer sus sistemas de navegación y control. Este escenario se replica en barcos en el mar, tropas en tierra y satélites en el espacio, convirtiendo el ciberespacio en un dominio de guerra omnipresente.
Además, la guerra en el ciberespacio ha traído consigo una verdadera revolución en cómo se libran las batallas en otros ámbitos. En tiempos pasados, para comprometer una infraestructura crítica del adversario se requería de una operación militar en campo abierto, mar, aire o espacio. En la actualidad, un simple programa informático puede dejar fuera de servicio esta infraestructura. Infraestructuras críticas, desde la energía hasta las finanzas y el transporte, dependen en gran medida de las redes informáticas. Un ataque cibernético exitoso puede incapacitar estos servicios esenciales, con graves consecuencias para la seguridad y el bienestar de una nación.
En términos económicos, la transición hacia la digitalización ha llevado a una mayor cantidad de transacciones y operaciones comerciales en línea. La seguridad de la información es, por tanto, vital para la economía moderna. La disrupción causada por el ciberespacio ha requerido que las empresas implementen medidas robustas de seguridad cibernética para proteger sus operaciones y activos. Además, con la creciente virtualización de procesos y procedimientos, se ha transformado la forma en que entendemos y manejamos nuestros activos críticos.
Para abordar un dominio tan disruptivo como el ciberespacio, se requiere un cambio fundamental en nuestra comprensión y enfoque de la guerra. La guerra en el quinto dominio es una guerra de información y conocimiento. La capacidad de obtener y proteger información estratégica se ha vuelto fundamental en la ciberdefensa. Esto implica una inversión en tecnologías avanzadas de detección y respuesta, así como en la formación y capacitación de expertos en ciberseguridad.
Además, debemos cambiar nuestra mentalidad de enfrentamiento hacia una mentalidad de resiliencia y adaptabilidad a los ataques cibernéticos. La capacidad de recuperarse rápidamente de un ataque y seguir operando con normalidad es esencial en la guerra en el quinto dominio. Esto requiere desarrollar planes de contingencia y sistemas de respaldo, así como establecer procesos de respuesta efectivos.
Resulta crucial fomentar la colaboración y cooperación entre los actores relevantes en el ámbito cibernético. Esto incluye no solo a los gobiernos y las fuerzas militares, sino también a las empresas privadas, las instituciones académicas y la sociedad civil. La guerra en el quinto dominio trasciende las fronteras y las divisiones tradicionales, por lo que debemos trabajar juntos para desarrollar soluciones comunes y compartir información sobre amenazas y vulnerabilidades.
Además, es esencial la promoción de la educación y la concienciación en materia de ciberseguridad. A medida que el ciberespacio se integra cada vez más en nuestras vidas, es crucial que las personas estén informadas sobre las mejores prácticas de seguridad y conscientes de los riesgos asociados. Esto incluye desde la protección de datos personales hasta el reconocimiento de posibles ataques de phishing o malware.
Por último, es necesario establecer normas y acuerdos internacionales para regular y mitigar los conflictos en el ámbito cibernético. Necesitamos un diálogo internacional para establecer reglas y principios básicos que guíen las acciones en el ciberespacio y promuevan la estabilidad y la seguridad.
En conclusión, no podemos ignorar ni subestimar la realidad del quinto dominio de la guerra. El ciberespacio ha cambiado radicalmente la forma en que se libran los conflictos y nos ha presentado nuevos desafíos y oportunidades. Para abordar este dominio disruptivo, debemos cambiar nuestra forma de entender y orientar la guerra, adoptando una mentalidad centrada en la información, fomentando la resiliencia y la adaptabilidad, y estableciendo normas internacionales para regular el ámbito cibernético. Solo así podremos garantizar nuestra defensa y seguridad en el siglo XXI.
Eduardo de la Torre Diaz
Escribe en el área de defensa, sobre el Dominio cibernético.
Perfil
Oficial en retiro del Ejército Nacional. Actualmente se desempeña como CDO, consultor, investigador y docente en áreas de seguridad nacional, estrategia, defensa, innovación tecnológica, ciberseguridad y ciberdefensa .
Es Profesional en Ciencias militares y gerente en la seguridad y análisis sociopolítico ha desarrollado diversas capacitaciones y trabajos investigativos en colombia y latinoamerica, adicionalmente ha desarrollado y gerenciado proyectos para el aseguramiento de infraestructuras críticas nacionales, así como el desarrollo de modelos de gobernanzas de datos para la continued negocio.
Entre sus postgrados se cuentan:
• Magister en ciberseguridad y ciberdefensa universidad de Alcalá de Henares UAH España 2023
• Magister en ciberseguridad y ciberdefensa de la escuela superior de guerra ESDEGUE colombia 2019
• Especialista en administración de recursos para la defensa nacional escuela de armas y servicios ESASE 2015
