En la cultura popular, los héroes son personajes que se caracterizan por ser poseedores de un valor extraordinario, que les permite realizar actos sobrehumanos en situaciones que les son adversas. En el contexto colombiano durante el último medio siglo, el heroísmo de los miembros de la Fuerza Pública, ha hecho que se desdibuje la humanidad de los militares y policías, al punto de que la violencia extrema que ejercen contra ellos los grupos armados ilegales, se encuentre “normalizada” en el imaginario colectivo de la sociedad colombiana, en la que los actos violentos que denigran la humanidad de los servidores de la patria y los convierten en víctimas del conflicto, sean considerados como una consecuencia propia del ejercicio de la profesión militar.

Conscientes de la realidad que se ven obligados a afrontar los miembros de la Fuerza Pública víctimas del conflicto (en adelante MFPVCAI) y sus familias, varias asociaciones de víctimas y organizaciones de la sociedad civil, han centrado su línea de acción en la defensa de los derechos humanos de esta población, con el fin de lograr que sea tratados como un grupo diferenciado dentro de las víctimas del Conflicto Armado Interno, y tenida en cuenta en los mismos espacios de participación ciudadana a los que pueden acceder las víctimas del conflicto, pertenecientes a sectores diferenciados dentro de la población civil.

Buscando la empatía ética de la ciudadanía, promoviendo conceptos como el deber: el deber de comportarse fraternalmente, el deber de la justicia, el deber de la solidaridad, el derecho al honor entre otros. Para lograrlo, desde el año 2015 estas organizaciones de víctimas representan a los MFPVCAI y sus familias, en espacios de participación ciudadana como la Mesa de Víctimas a nivel Nacional y la Mesa Distrital de Víctimas de Bogotá.

También han logrado un espacio de participación en la Comisión Asesora de DD. HH. y Paz de la Defensoría del Pueblo, como parte del punto 5.2.3 del Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, nombrado “Prevención y protección de los derechos humanos”, dispuso la “creación de una comisión asesora convocada por la Defensoría del Pueblo” para asesorar y realizar recomendaciones al Gobierno Nacional, a las instituciones del Estado y a las organizaciones de derechos humanos, en materia de derechos humanos y paz.

Su objetivo es asesorar y realizar recomendaciones de carácter técnico, en materia de derechos humanos y paz, al Gobierno Nacional, a las instituciones del Estado y a las organizaciones de derechos humanos, con especial énfasis en el impulso y seguimiento del Plan Nacional en Derechos Humanos previsto en el punto 5.2.3 del Acuerdo Final, este grupo de miembros de la fuerza pública en representación de los veteranos, hacen su incidencia a través de representantes que asisten a las Mesas de Trabajo Funcional de la Entidad con la Presidencia de la República, en las que está liderando un proyecto para la inclusión de los MFPVCAI y sus familias en el plan de Acción Nacional de DD. HH. de la Alta Consejería Presidencial.

Teniendo en cuenta la importancia del trabajo de otros organismos que persiguen intereses en común, las organizaciones de víctimas que defienden los derechos de los MFPVCAI y sus familias invitan a todas las personas y organizaciones a realizar en conjunto una alianza estratégica para fortalecer la participación ciudadana de los miembros de la Fuerza Pública Veteranos.

Esto con el fin de hacer frente a la semántica y dialéctica a la que se están enfrentando las instituciones de la Fuerza Pública, que está poniendo en entredicho la legitimidad de las Instituciones: la historia, que es la que perdura en el tiempo. Ya que es necesario que la población sepa qué función tienen las instituciones militares y de policía en una democracia, y se reconozca la humanidad de las personas que hacen parte de ellas.

Es por ello por lo que se busca la solidaridad con la fuerza pública, tal como lo mencionó Michael Frühling Director de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en la primera Jornada de Solidaridad Ciudadana con la Policía el 25 de abril de 2003.

Pero no solo pesa sobre nosotros la exigencia de cumplir el deber de solidaridad en su dirección horizontal. También hemos de ser solidarios con las autoridades legítimas del Estado democrático, porque ellas ejercen un poder público basado en la voluntad del pueblo, están al servicio de la comunidad y tienen dos misiones primarias. La primera, ser protectoras y garantes de los derechos y libertades fundamentales de todas las personas que viven en el territorio nacional. La segunda, asegurar el cumplimiento de los deberes de índole social en los planos público y privado.

Las personas de carne y hueso que en el nombre y por la autoridad del Estado democrático dictan las leyes, gobiernan a sus compatriotas, administran las cosas, imparten justicia o aplican los controles de diverso tipo instituidos en el ordenamiento jurídico del país; en una palabra, los servidores públicos llevan a cabo tareas de carácter necesario e imprescindible para la existencia, la conservación y el desarrollo de una sociedad democrática.

No es concebible que una democracia perdure si en su interior no hay hombres y mujeres encargados de dar cumplimiento a los grandes cometidos estatales, prestar en forma adecuada los servicios públicos y hacer efectivos los derechos y los intereses de los miembros de la comunidad. La vida de una colectividad estatal regida por un sistema democrático no es imaginable sin legisladores, sin jueces, sin regidores gubernativos, sin administradores, sin personas que tengan a su cargo la defensa armada de la soberanía y de la independencia, o el mantenimiento de las condiciones necesarias para el imperio del orden justo y de la pacífica convivencia.

Desde las asociaciones y fundaciones que protegen los derechos de los MFPVCAI se están   construyendo proyectos como por ejemplo: la importancia de conocer y cómo incidir en el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, caracterizar la búsqueda de personas dadas por desaparecidas, la creación de una plataforma interactiva para visibilizar la geografía humana del conflicto armado interno – CAI en Colombia partiendo de la memoria histórica de los MFPVCAI, y la escritura de un libro sobre los Archivos Militares en Colombia, que requieren del apoyo tanto económico como humano de las personas que reconocen la función que cumplen las Instituciones de la Fuerza Pública y sus efectivos dentro de la democracia colombiana entre otros temas.

Quienes deseen contribuir al desarrollo de los programas y proyectos que impulsamos, mediante donaciones o trabajo voluntario, o saber más sobre nuestros asociados y sobre cómo pueden convertirse en los “Héroes para toda la vida”, pueden comunicarse con nosotros a través del correo electrónico, fundanubio.hsd.we@gmail.com.

Wilson Díaz Ortiz

Perfil

Abogado & Administrador de Empresas, Coronel (V) del Ejército Nacional, Magister en Desarrollo Humano, Especializado en Derechos Humanos y Derecho Internacional de los Conflictos Armados “DICA”. Dedicado a la defensa de los derechos y dignificación de los Miembros de la Fuerza Pública y sus familias víctimas del conflicto Armado interno y en general por todos los miembros de la Fuerza Pública desde el ámbito de la participación ciudadana, Bajo los principios de alta calidad moral, independencia y carácter.