El espacio exterior más allá de la atmósfera terrestre es en su mayor parte desconocido para los seres humanos. Desde la antigüedad y a lo largo de la historia son evidentes los constantes esfuerzos por descifrar y entender como la raza humana interactúa con el inmenso universo, siendo habitantes de un cuerpo celeste conocido como “planeta tierra” el cual se desplaza constantemente a lo largo de un vasto espacio describiendo una órbita continua alrededor de una estrella llamada “sol”.

 

Dicho “espacio exterior” que tiene como característica principal el “vacío espacial” inicia en términos de los expertos en el punto donde las fuerzas dinámicas orbitales se vuelven más importantes que las fuerzas aerodinámicas, o donde la atmósfera sola no es suficiente para soportar una nave a velocidades suborbitales (National Geographic, 2018), no siendo este un nivel o línea definida o estática, sino asociado a condiciones naturales cambiantes a lo largo del planeta.

 

Es allí donde estas nuevas condiciones del ambiente espacial imponen retos a cualquier iniciativa que se plantee ya sea para una simple investigación científica o para las misiones más complejas como son la preservación de la vida humana en desarrollo de misiones espaciales tripuladas.

 

¿Pero, cual es la razón para que el espacio exterior sea tan atractivo para explorar?, siendo este un ambiente hostil tanto para los equipos tecnológicos como para la supervivencia humana. Con el fin de dar respuesta a este interrogante se plantean seis razones potenciales que impulsan la inquietud de conocimiento espacial, las cuales son: comprensión holística del planeta en un amplio espectro de posibles saberes y tecnologías; exploración, acceso y posesión de recursos minerales extraterrestres carentes o inexistentes en el planeta; desarrollo de capacidades y tecnología espacial; nuevo reto para la capacidad de la raza humana; adquisición de posición dominante para los actores con acceso al espacio; y la necesidad de encontrar un nuevo “planeta país” con las condiciones para albergar y garantizar la preservación de la raza humana.

 

La primera razón considera la perspectiva global que se alcanza desde el espacio cuando se tiene un ángulo de enfoque en dirección a la tierra, ya sea con fines científicos, medioambientales, militares, meteorológicos, de telecomunicaciones o la simple capacidad de observación; independiente del uso final de los datos adquiridos o emitidos por quien opere la tecnología espacial. Esta compresión holística del planeta y de su funcionamiento permite entender como interactúan los diferentes actores en el planeta, generando un acceso a información vital para quien adquiere el acceso al espacio exterior.

 

La segunda razón se concentra en la posibilidad de desarrollar ilimitadas exploraciones en el espacio exterior, enfocadas en acceder a nuevos y abundantes recursos minero energéticos que son escasos o inexistentes en el planeta tierra y que se posicionan como la base y motor de una nueva economía industrial tanto terrestre como espacial. Esta exploración permite proyectar objetivos ambiciosos que no son viables con los recursos de nuestro planeta. Se puede decir que la conquista espacial se constituye en un motor que alienta la adquisición de capacidades a través de la posesión de recursos en el espacio, lo cual generalmente se identificaba en el plano de la superficie terrestre, más ahora es llevado al escenario espacial.

 

La tercera razón esta relacionada con el hecho que el espacio ultraterrestre, incluso la luna y otros cuerpos celestes, son considerados por la Organización de las Naciones Unidas ONU como abiertos para la exploración y utilización a todos los Estados en beneficio de la humanidad (ONU, 2022), siendo este argumento para desarrollar capacidades y tecnología que ha permitido el avance tecnológico de aquellos actores que cuentan con acceso al espacio, lo exploran y desarrollan investigación científica en este ambiente, generando nuevos productos y servicios para beneficio de la humanidad. Esto ha permitido que emerjan nuevas tecnologías, conocimientos y posibilidades de interacción comercial con un amplio abanico de aplicaciones prácticas.       

 

La cuarta razón está asociada a la inherente determinación del ser humano de explorar lo desconocido, siendo el espacio exterior un reto mayor que merece ser abordado y entendido desde diferentes aspectos del saber, en el cual por supuesto confluye un componente de desarrollo y orgullo de cada país que alcanza acceso al mismo, pero también se constituye en un integrador de la raza humana en pro de alcanzar un ideal común, como es la conquista del espacio por parte de los habitantes y ciudadanos de un país, llamado planeta tierra. Esta tenacidad y perseverancia han sido determinantes en diferentes eventos críticos que han enfrentado los diferentes lideres de la exploración espacial, dejando de lado diferencias ideológicas, políticas o culturales para proyectar un objetivo común en un ambiente para todos hostil, como el que plantea el espacio exterior.

 

La quinta razón se enfoca en el objetivo que cada actor de la exploración espacial determina como su retorno en la inversión que realiza. Al inicio de la carrera espacial, estos actores se reducían al limitado número de países con la capacidad de invertir económica, política y científicamente en la conquista del espacio, siendo estos pioneros los primeros beneficiados de la adquisición del conocimiento espacial, que permitió los desarrollos que conocemos en la actualidad. Sin embargo, hoy día, el espectro de participantes en la exploración y conquista del espacio es mucho mas amplio y complejo, teniendo en cuenta la activa participación de la empresa privada en proyectos espaciales, siendo esta una acelerante del desarrollo tecnológico, de las posibilidades de acceso al espacio y de los beneficios derivados de esta actividad. Esta capacidad de acceso al espacio se constituye en un activo estratégico de un país, el cual es altamente protegido por los estados que lo poseen, proyectándolo como una capacidad y ventaja que genera una posición dominante en el escenario internacional.

 

Finalmente, la sexta razón da cuenta de la posibilidad que sea el mismo ser humano quien coloque en riesgo su supervivencia, y es por esta razón que desde diferentes aproximaciones se ha posicionado cada vez más y de manera recurrente, la necesidad de visualizar un medio ambiente extraterrestre en el cual sea posible continuar con el desarrollo de la raza humana. Esta razón, que en su momento era tan solo un objetivo de conquista de otros espacios habitables fuera del planeta tierra, hoy obliga la atención de quienes tienen la capacidad de adelantar exploración espacial, posicionándola como una motivación inmediata.

 

De esta manera, se plantean seis posibles razones para dar respuesta al interrogante planteado acerca de ¿Cuál es la razón para que el espacio exterior sea tan atractivo para explorar?, resaltando que más allá de los beneficios que la tecnología espacial genere para la sociedad, un país o la humanidad, existe una férrea necesidad de explicación de que hay allá afuera de nuestro planeta, allí donde solo podemos apreciar vagamente con nuestros ojos, durante el día o la noche, destellos de las estrellas o cuerpos celestes en el cielo, que ha sido motivo de diferentes explicaciones, la mayoría consideradas teorías sin confirmar y que se constituyen en el combustible de la inquietud que con relación al espacio exterior aquejan a la humanidad.

 

Referencias bibliográficas.

 

www.nationalgeographicla.com/espacio/2018/12/donde-empieza-exactamente-el-espacio-exterior

www.unoosa.org/pdf/publications/STSPACE11S.pdf

Robert Quiroga

Escribe en el área de defensa, sobre Dominio Espacial.

Perfil

Coronel en retiro de la Fuerza Aérea Colombiana, Administrador Aeronáutico, Piloto, MBA en Negocios Aeroespaciales y Maestría en Seguridad y Defensa Nacionales, con experiencia en el sector público y privado en: proyectos espaciales, operaciones aéreas en aviación tripulada y no tripulada, estrategia comercial, negociación, presupuestación y planeación estratégica, contratación estatal y asistencia humanitaria.
Actualmente Asesor de la Dirección General de la Aeronáutica Civil de Colombia liderando el “Plan Estratégico para la Integración de la Aviación No Tripulada a la Aviación Civil" del país.

EDUCACIÓN A RESALTAR

  • Programa de Desarrollo Directivo PDD
  • INALDE Business School, Bogotá D.C. (2.018) Air Command and Staff College
    Universidad del Aire, Fuerza Aérea Estados Unidos, Montgomery, Estados Unidos (2.016)
  • Maestría en Seguridad y Defensa Nacionales
  • Escuela Superior de Guerra, Bogotá D.C., Colombia (2.014)
  • MBA Negocios Aeroespaciales
  • Toulouse Business School, Toulouse, Francia (2.012) Administrador Aeronáutico
  • Escuela Militar de Aviación, Cali, Colombia (1.997) Piloto / ICAO 5 (6.200 horas)

Sus estudios han sido complementados con formaciones en tecnología espacial, pensamiento y prospectiva estratégica y aviación no tripulada.