Hoy en día, al revisar la bibliografía referida a los conflictos que afectan a la seguridad y a la defensa de los estados, sean estos internos como externos, se encuentra una amplia lista de términos que intentan clasificar, exhaustivamente, a los fenómenos por medio de los cuales se confrontan estados-nación, naciones o facciones entre sí. En estas líneas se pretende aportar visiones a quienes buscan comprender de mejor manera o desde una mirada distinta esta nuevas concepciones político-estratégicas, y permitirles deducir si estamos frente a nuevas modalidades o si resulta ser una verdadera “marejada” de términos complejos que, finalmente, poco aportan a los fines de entender este tipo de situaciones.

Conflicto: ¿A qué nos referimos?

Como se señaló, llama la atención la diversidad de aproximaciones que al respecto existen y, por ello, se hace necesario establecer inicialmente, qué entenderemos por este término desde nuestra mirada. Para ello, se tomará como base la siguiente definición:

Un conflicto es tanto un estado como un proceso de desacuerdo complejo entre dos o más partes que perciben que sus posiciones, intereses, objetivos, valores, creencias o necesidades son contradictorios. Sus causas pueden ser conscientes o inconscientes para las partes, creándose una situación que podría derivar en violencia. Un conflicto se entiende como el lapso que media desde el surgimiento de una crisis hasta la culminación de una guerra propiamente, entendida como el uso del poder bélico como herramienta prioritaria para la solución del problema. (Definición propia a partir de Resolución de conflictos y negociación, 2019)

¿Por qué es Importante el Concepto de Conflicto?

Una primera mirada nos permite establecer que, según algunas aproximaciones sociológicas[1], el conflicto es una condición natural y que, por tanto, se extrapola a sus acciones de todo orden, teniendo, por tanto, múltiples orígenes y formas.

Al respecto, cabe mencionar que, la Estrategia Nacional de Seguridad 2022 de los EE. UU., el término es usado 25 veces en diferentes contextos y 54 veces en la subsidiaria Estrategia Nacional de Defensa, (USA, NDS, 2022). Se acotan estos documentos dado que, en la XV Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, EE. UU. propuso llevar adelante una “Disuasión integrada” ante posibles conflictos que afecten al hemisferio Occidental, disponiéndose su análisis a la Junta Interamericana de Defensa, aspecto que decanta, sine qua non, de comprender el término que nos convoca.

El Conflicto y sus derivaciones: ¿Una verborrea de definiciones?

A continuación, se abordarán las recalificaciones que el término “conflicto” ha experimentado, para lo cual se tiene como referente teórico el Glosario de términos Disuasión integrada (2023), documento que apoya el trabajo de investigación encomendado por la Conferencia de Ministros de Defensa antes señalada.

  • Conflicto tradicional: Se basa en cuestiones tales como el territorio, la economía, la historia y la etnia en donde el aparato militar tradicional, como elemento decidor, tiene la mayor ponderación.
  • Conflicto híbrido: Incorpora operaciones de información, subversión, presión económica y financiera junto a acciones militares absteniéndose las partes del uso abierto de la fuerza armada. Actúa combinando la intimidación militar y la explotación de vulnerabilidades, integrando el empleo de medios convencionales, irregulares o intencionalmente disimulados.
  • Conflicto asimétrico: Enfrentamiento entre actores desiguales toda vez que uno de los adversarios no dispone de medios equiparables a las del oponente. Se caracteriza así mismo por la asimetría de estrategias y de procedimientos.
  • Conflicto de zona gris: Ubicado en el espectro del conflicto político, la zona gris es un espacio intermedio que separa la competencia librada conforme con las tradiciones de la política internacional de la confrontación armada directa. Las estrategias utilizadas son multidimensionales y su aplicación es gradual en el largo plazo. Predominan las actuaciones situadas al margen del principio de buena fe y de la legislación internacional. Sus acciones no permiten una respuesta armada directa.
  • Conflicto de alta intensidad: Guerra ilimitada con amplio uso de medios con consecuencias graves y extensas. Son esencialmente las que implica enfrentamientos armados frecuentes.
  • Conflicto de mediana intensidad: Es guerra convencional, en donde la utilización de medios, en su conjunto, son limitados.
  • Conflicto de baja intensidad: Busca someter al adversario con uso limitado de la fuerza, en un amplio espacio temporal. Se asocian a las guerras de guerrillas o movimientos de liberación.
  • Conflicto de cuarta generación: Son acciones asimétricas donde se enfrentan fuerzas convencionales contra no convencionales que derivan en el uso de las nuevas tecnologías e interacciones globalizadas.
  • Conflicto de quinta generación: Es aquella en donde se hace énfasis a la faceta tecnológico-militar de los conflictos.
  • Conflicto irrestricto: Se caracteriza por sobrepasar los límites en asuntos militares y no militares. Incluye la omnidireccionalidad, la sincronía, los objetivos limitados, la asimetría, el consumo mínimo, la coordinación multidimensional, a fin afectar la seguridad del oponente más poderoso.

Lo constatado en esta recopilación permite preguntarse ¿cada una de estas definiciones son lo suficientemente exactas, exhaustivas y excluyentes como para justificar su estudio y empleo? o ¿habrá una forma de entender el fenómeno del conflicto a partir de una mirada más holística?

Cada uno de los lectores podrá sacar sus propias conclusiones, pero de lo que no hay duda, es que lo señalado por Michael Crichton en su novela El Mundo Perdido cuando dice: “el mundo académico avanzaba hacia un conocimiento cada vez más especializado, expresado mediante una jerga cada vez más opaca”, pareciera ser cierta.

Cierre

Se puede colegir que estas recalificaciones han intentado, no siempre con acierto, explicar de modo más concreto y excluyente, cierto tipo de acciones correspondientes a los niveles político y estratégico de la seguridad y la defensa, llevando, a quienes se ufanan de manejarlos, a sentirse, aparentemente distinguidos con un presuntuoso halo de sabiduría.

Para este momento se preguntarán y ¿qué hay de las dos almas enunciadas? Por ahora, les señalaré que estas se encuentran, ellas también, en un conflicto en el cual saldrá triunfante la esencia misma de la estrategia, en donde la genialidad y la ciencia se funden para hacer brillar la justa y adecuada combinación de medios, fines, modos y efectos o cómo hemos visto, un número cada vez mayor de jergas opacas.

Recomiendo leer, entre otras obras Desafíos y amenazas a la seguridad en América Latina; Vigencia y limitaciones de la guerra híbrida, de Guillem Colom; y El conflicto internacional en la zona gris: una propuesta teórica, de Javier Jordan.

Referencias Bibliográficas:

Aronson, P. (2008). La visión weberiana del conflicto social. Instituto de Investigaciones Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, UBA

Grupo de investigación JID. (2023). Glosario de términos disuasión integrada,

Resolución de conflictos y negociación. (2019). [en línea]. Escuela de Negocios CEUPE. https://www.ceupe.com/blog/resolucion-de-conflictos-y-negociacion.html#:~:text=Definición%20de%20conflicto,característica%20inherente%20al%20ser%20humano.

USA. NDS National Defense Strategy. (2022) White House, 27 Oct. 2022

USA. NSS National Security Strategy. (2022) Washington (DC): White House, 12 Oct. 2022

[1] Para profundizar en este aspecto pueden recurrir, entre otros, a las teorías de Max Weber quien expresa: “El conflicto […] no puede ser excluido de la vida cultural. Es posible alterar sus medios, su objeto, hasta su orientación fundamental y sus protagonistas, pero no eliminarlo”. Aronson, (2008).

 

CARLOS OJEDA

 

Escribe en el área de factores conexos, sobre Asimetría de los conflictos

Perfil

Coronel en retiro del Ejército de Chile de la especialidad de caballería, con 36 años de servicio. Actualmente es jefe del Laboratorio de Prospectiva y Simulación de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) en Chile.

EDUCACIÓN A RESALTAR

Doctor en Ciencia Política, 2008. Universidad de Paris (Francia)

Magister en Prospectiva en asuntos internacionales, 2000. Universidad de París (Francia)

Magister en Estudios Diplomáticos superiores (Relaciones internacionales), 2000. Centre d Études Diplomatiques et Strategiques de Paris (Francia)

Magister en Ciencias Militares, 1996. Academia de Guerra (Chile)

Magíster en planificación y gestión Estratégica. Academia de Guerra (Chile)

Aparte de sus estudios, como licenciado en ciencias militares, ha desarrollado  otras capacitaciones en academias chilenas, estadounidenses y francesas.