La desinformación: Es una práctica arraigada en la historia y potenciada en la era digital que se ha convertido en un recurso estratégico clave para influir en la opinión pública, garantizando la base del poder geopolítico de quien lo usa.

 

INTRODUCCIÓN

La guerra de la desinformación ha permeado la memoria de la historia, una batalla intangible que ha evolucionado a lo largo de los siglos hasta convertirse en una poderosa arma en manos de aquellos que buscan manipular la opinión pública. Desde políticos, empresarios y hasta actores armados, han convertido la desinformación en un recurso estratégico indispensable en el juego del poder geopolítico, más aún en la era digital. Debido a que este fenómeno ha alcanzado dimensiones y desafíos insospechados, la comunidad científica social le ha puesto el lente para hacer un análisis detallado para comprender las complejas dinámicas de la manipulación de la información, que influyen permanentemente en el devenir mundial.

No en vano el Informe de Riesgos Globales 2024 del Foro Económico Mundial (WEF,2024) subraya la importancia crítica de abordar la desinformación (deliberada o no) como el riesgo número uno que afectará en los próximos dos años los entornos de la seguridad y la defensa de las naciones (1). En respuesta a este llamado, GEODESE crea la sección permanente «Conflictos en la era digital», espacio que tendrá como objetivo examinar los desafíos emergentes que presenta el fenómeno de la desinformación como una problemática que ha sido objeto de estudio desde diversas disciplinas y que se ve exacerbada por el rápido avance tecnológico y la interconexión global.

En esta sección, exploraremos cómo la desinformación ha sido utilizada a lo largo de la historia de la humanidad, cuál es su impacto en la geopolítica contemporánea y sus implicaciones y cuáles son los desafíos para enfrentar esta compleja realidad.  Así mismo, examinaremos las medidas y contramedidas que están implementando algunos países que van, desde el fortalecimiento de la alfabetización mediática y digital hasta la regulación y el sometimiento a la libertad de expresión de los ciudadanos.

 

CONTEXTO

Aunque es difícil precisar el primer caso documentado de desinformación debido a la falta de registros detallados de eventos pasados, se han logrado identificar varios incidentes a lo largo de la historia que involucran la difusión, de manera intencional o no, de información falsa o engañosa con el propósito de manipular opiniones para lograr ciertos objetivos. Este fenómeno ha estado presente en diferentes épocas y contextos, evolucionando paralelamente con los avances en la comunicación y la tecnología.

Uno de los primeros ejemplos de desinformación documentada se remonta al antiguo Egipto, durante el reinado de Ramsés II. En este período se difundió propaganda en forma de inscripciones en templos y monumentos para exaltar las victorias militares del Faraón y promover su imagen como un líder poderoso y divinamente favorecido. Un ejemplo específico es el relato del enfrentamiento entre Ramsés II y el pueblo hitita en la batalla de Kadesh, donde las inscripciones egipcias exageraban la magnitud de la victoria (Dodson y Hilton, 2010).

Otro caso se dio durante la Guerra del Peloponeso entre Atenas y Esparta en el siglo V a.C., donde ambas ciudades-estado (Smith,2010) utilizaron propaganda y desinformación para influir en la opinión pública y debilitar la moral del enemigo (Thucydides, 1972).

En la Época de la Reforma, durante el conflicto entre la Iglesia Católica y los reformadores protestantes en Europa en los siglos XVI y XVII, ambas partes difundieron propaganda y desinformación para desacreditar al otro lado y ganar seguidores para su fe. Un ejemplo es la publicación de panfletos y folletos que denigraban la moralidad y la autoridad de líderes religiosos rivales (MacCulloch, 2004).

Con estos ejemplos queda demostrado que la desinformación ha sido una herramienta utilizada históricamente para influir en las percepciones de la sociedad y lograr objetivos políticos, religiosos y militares.

 

DESINFORMACIÓN EN LA ERA DIGITAL

La llegada de Internet, las redes sociales y las plataformas digitales han revolucionado la manera en que la información no solo se difunde, sino que se consume. Esto ha facilitado la propagación de la desinformación a una velocidad y alcance sin precedentes, dificultando la distinción entre lo verídico y lo falso. Con el agravante de que los contenidos y los algoritmos son personalizados, de tal manera que no informan, sino que recomiendan, contribuyendo a la formación de burbujas de opinión, en donde los usuarios son permeados principalmente por noticias falsas pero afines a sus creencias, lo que refuerza la matriz de la desinformación, dificultando la detección de los hechos reales.

 

DESAFIOS

La construcción de falsas narrativas plantea desafíos importantes para los sistemas de inteligencia y seguridad. En un entorno en el que la información puede ser falsificada y manipulada con tanta facilidad, especialmente con la aparición de la Inteligencia Artificial, los servicios de inteligencia deben afrontar la dificultad de diferenciar rápidamente la información real de la falsa. Esto obstaculiza su capacidad para recopilar información precisa y confiable, lo que es crucial para prevenir amenazas y tomar decisiones estratégicas. Asimismo, la desinformación interfiere con la cooperación y el intercambio de información entre los organismos encargados de garantizar la defensa y la seguridad de los países, llevándolos a la desconfianza y a la lentitud de respuestas efectivas y oportunas.

En conclusión, la desinformación representa una amenaza grave y latente que no puede ser subestimada. Su capacidad para socavar la democracia, promover regímenes autoritarios, devastar recursos naturales, debilitar defensas militares y desestabilizar naciones enteras es un recordatorio contundente de la importancia para comprenderla y combatirla activamente.

*Con este espacio queremos invitar a nuestros lectores a reflexionar sobre la preservación de la integridad informativa para la protección de los fundamentos de una sociedad democrática.

Bibliografía

Foro Económico Mundial (2024). Informe sobre los Riesgos Globales 2024. https://www.weforum.org/reports/global-risks

Smith, J. (2010). Ciudades-Estado en la Antigüedad: Un estudio comparativo. Editorial Antigua Grecia.

Dodson, A., y Hilton, D. (2010). The Complete Royal Families of Ancient Egypt.           Thames & Hudson.

López-Baralt, L. (1980). Los Moriscos del Reino de Granada. Universidad de Granada.

MacCulloch, D. (2004). The Reformation: A History. Penguin Books.

Thucydides. (1972). History of the Peloponnesian War. Penguin Classics.

Artículos del autor

Rocío Cruz

Autora de la sección “Desinformación y conflictos”