Como primer artículo de esta sección, es importante destacar, en principio, el fenómeno de la corrupción en el contexto del crimen organizado transnacional aplicando un método deductivo que aborda los conceptos de lo general a lo particular, con el propósito de llevar al lector por un recorrido práctico que busca concatenar conceptos, prácticas, expresiones en todos los ámbitos del desarrollo social, de tal forma que se logre caracterizar el fenómeno de la corrupción como tipología del crimen organizado trasnacional desde conceptos como la seguridad y defensa nacional en el contexto de la seguridad multidimensional, a través de la definición de la corrupción y sus conceptos asociados, así como de la identificación de escenarios de seguridad y defensa nacional donde este fenómeno juega un rol preponderante y, por demás, motivador.
La corrupción (o anticorrupción) no es un término de moda, es una preocupación real por parte de la sociedad que ve cómo parte del esfuerzo de su trabajo se destina a actividades que benefician particulares en detrimento de su propio interés, como los impuestos —que se abordaran con detalle en otra entrega—; sin embargo, dicha preocupación social no tiene una exclusiva génesis en el ámbito local, aunque se dé más fácilmente o con mejores condiciones para su desarrollo. Hablar o escribir sobre corrupción podría poner en riesgo un buen texto en un estadio común, pero este artículo, se desafía y asume el riesgo, toda vez que pretende establecer que la corrupción no es un fenómeno aislado de las dinámicas transacciones del mundo globalizado, implica una mirada desde las aristas propias del enfoque de seguridad humana y seguridad multidimensional, sin profundizar en sus motivaciones y sus actores.
Según transparencia internacional, la corrupción consiste en el abuso de posiciones de poder o de confianza para el beneficio particular en detrimento del interés colectivo; realizado a través de ofrecer o solicitar, entregar o recibir bienes o dinero en especie, en servicios o beneficios, a cambio de acciones, decisiones u omisiones (Transparencia por Colombia, 2024). Dichas posiciones de poder no se limitan exclusivamente figuras de la política pública, sino que se puede extender a contextos corporativos, eclesiásticos e inclusive a organizaciones sin fines de lucro; sin embargo, lo que el colectivo entiende por corrupción no necesariamente lo es; es decir, no todo acto deshonesto, o desleal es corrupción, hay fenómenos asociados como el fraude, el soborno, el lavado de activos, entre otros, como también racionalización de los mismos como el Guanxi, abre la puerta o pasa la valla para poder conectarte o relacionarte con otros (Bueno, s.f).
Entonces, ¿Puede la corrupción exponer el aseguramiento de los intereses nacionales? Si la seguridad nacional se define como la situación en la cual los intereses de la Nación se hallan a merced de interferencias y perturbaciones substanciales (República de Colombia Comando General de las Fuerzas Militares, 1996), ¿Es la corrupción una interferencia y/o una perturbación substancial? Si se interpretan los intereses nacionales como los fines del Estado; entre otros, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural (Asamble Nacional Constituyente, 1991) definitivamente sí, es decir la corrupción interfiere y perturba la prosperidad de la nación.
Sin embargo, considerando que el crimen organizado transnacional es que aquel ocurre en varios países de manera simultánea o que se planea en uno y se ejecuta en otro (Barras, 2013) casos como Odebrecht, Enron, FIFAgate, entre otros, es definitivamente Crimen Organizado Transnacional y teniendo en cuenta que el beneficio particular en detrimento del interés colectivo involucra otros crímenes como narcotráfico, extrusión, secuestro, tráfico de fauna y flora silvestre, se haría referencia a las nuevas y antiguas amenazas; preocupaciones y otros desafíos a la seguridad hemisférica son problemas intersectoriales que requieren respuestas de aspectos múltiples por parte de distintas organizaciones nacionales y, en algunos casos, asociaciones entre los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil (Americanos, Organización de los Estados, 2003) Ahora bien las ligas entre corrupción y delincuencia organizada son estrechas, un estudio de ONU estableció que 30 de 40 grupos analizaos utilizan la corrupción como medio para cometer sus fines (Buscaglia, 2002)
Dicho lo anterior, la corrupción es un crimen transnacional, ahora ¿Quiénes son los criminales? La expansión del accionar de bandas que se expanden a lo largo del continente podrían ser la máxima expresión en el imaginario colectivo del grueso de los actores, sin embargo, quienes se benefician del comercio ilícito no siempre tienen cuidado de ocultarse en la sombra. Muchos ejercen su tráfico abiertamente, desafiando a las autoridades a tomar medidas enérgicas contra ellos, o invitándolas a la complicidad (Naim, 2006). Así las cosas, los actores también son la autoridad, pero aun así, sumados, siguen sin ser el “grueso” porque las cadenas de suministro internacional, es decir las asociadas al comercio internacional tienen también un rol ya que no solo pueden dar apariencia de legalidad, sino que algunas trabajan en una relación casa matriz-subsidiaria, donde los defraudadores y criminales de cuello blanco usan su arsenal de contactos para hacer negocios con los costos de “facilitación” que ello demanda. Dado lo anterior, no en vano las diferentes iniciativas, tanto privadas como públicas, acuden a referenciar la Convención Interamericana contra la Corrupción, con medidas preventivas, conceptos como el soborno transnacional y enriquecimiento ilícito.
De manera concluyente, se puede establecer que la corrupción no solo se combate desde las iniciativas privadas o públicas en lo local, sino que debe ser un esfuerzo, interagencial e interestatal, y no limitarse a un tratado interamericano de asistencia recíproca TIAR que “actúa” para hacer frente a los ataques armados; la política de seguridad nacional no solo debe involucrar aspectos evidentes del conflicto armado, sino que, en realidad, se consideren asuntos que contribuyan a la preservación de los intereses nacionales; es decir que, entre otros, propendan por la prosperidad de la Nación.
Lo anterior significa que, la sola existencia de medios, no basta para alcanzar los objetivos nacionales y que se necesita una dirección que determine la conducta del poder y el sentido en que debe actuar, que no puede ser otro que el determinado por tales objetivos (República de Colombia Comando General de las Fuerzas Militares, 1996) entendiendo que, junto a los Programas de Transparencia y Ética Empresarial, PTEE también existan iniciativas que limiten la captura del Estado
Referencias Bibliográficas
Transparencia por Colombia. (20 de 02 de 2024). Transparencia por Colombia. Obtenido de Transparencia por Colombia: https://transparenciacolombia.org.co/que-es-corrupcion-alac/
Bueno, E. (s.f). Guanxi, Concepto e implicaciones en la dirección estratégica de las empresas españolas en China. Estrategias Empresariales, 94.
República de Colombia Comando General de las Fuerzas Militares. (1996). Manual de Seguridad y defensa nacional. Imprenta y Publicaciones de las Fuerzas Militares.
Barras, R. (2013). El Crimen Organizado Transnacional: Mecanismos de Lucha Previstos en la Estraegia de Seguridad Nacional. UNISCI Discussion Papers, 281.
Americanos, Organización de los Estados. (2003). Conferencia Especial Sobre Seguridad. OEA.
Buscaglia, E. (2002). Corrupción y delincuencia organizada, un estrecho vínculo. Revista Universitaria, 55.
Naim, M. (2006). Ilícito. Debate.
Artículos del autor
El Arte de la Captura del Estado en el Siglo XXI
En la entrega anterior se arguyeron las razones por las cuales la corrupción es considerada como un fenómeno de crimen organizado trasnacional; sin embargo, no es una condición exclusiva, es un fenómeno que ha permeado todos los niveles de la sociedad, y no...
Julián Puentes
Autor de la sección “Integridad Vs. Corrupción”

