Durante mi servicio en la Policía Nacional, en el año 2005, prestando funciones de apoyo, vigilancia y control en el CAI de Arborizadora Alta en Ciudad Bolívar (Bogotá), fui testigo de múltiples realidades dolorosas. Una noche en particular marcó mi vida para siempre: una niña de apenas 11 años llegó al CAI llorando, negándose a volver a su casa. Su madre la obligaba a visitar a un comerciante de la zona que abusaba de ella sexualmente, a cambio de alimentos para la familia.

Este caso no involucraba guerrillas ni paramilitares. No había armas, ni selva, ni campamentos. Era una forma silenciosa y brutal de reclutamiento infantil, ejercido por redes criminales urbanas que se aprovechan del abandono social, la pobreza y la desesperación.

Reclutamiento forzado vs. reclutamiento criminal urbano: ¿en qué se diferencian?

Ambas formas de reclutamiento implican el uso de niñas, niños y adolescentes para actividades ilícitas. Sin embargo, es crucial diferenciar el reclutamiento forzado por parte de grupos armados ilegales (como guerrillas, disidencias o estructuras paramilitares) del reclutamiento que llevan a cabo las bandas criminales en contextos urbanos.

Esta distinción no es meramente conceptual: conlleva profundas implicaciones en la forma en que el Estado interviene, cómo las víctimas acceden a mecanismos de protección y cómo la sociedad percibe —o ignora— estas violencias.

Aspecto Grupos armados ilegales Bandas criminales urbanas
Ubicación principal Zonas rurales, áreas de conflicto armado Barrios marginales, entornos urbanos vulnerables
Actores Guerrillas, disidencias, GAO, paramilitares Pandillas, redes de microtráfico, grupos locales
Métodos de captación Adoctrinamiento, amenazas, engaños ideológicos Ofrecimientos de dinero, comida, favores o protección
Finalidad Guerra, control territorial, inteligencia Microtráfico, explotación sexual, hurto, sicariato
Vínculo con el menor Jerárquico, estructurado, permanente Puntual, utilitario, sin compromiso a largo plazo
Reconocimiento estatal Visibilizado, sujeto de atención diferencial Invisibilizado, sin rutas claras de atención
Formas de explotación Combate, trabajo forzado, espionaje, violencia sexual Campaneros, mensajeros, trata, coerción sexual

Ambos tipos de reclutamiento vulneran los derechos fundamentales de la niñez, rompen sus ciclos educativos y perpetúan cadenas de violencia. Lo preocupante es que, mientras el Estado colombiano ha diseñado mecanismos específicos para atender a menores desvinculados del conflicto armado —como los programas del ICBF o la reparación a través del sistema de justicia transicional—, no existen rutas similares para aquellos reclutados por estructuras criminales urbanas.

Esto deja a miles de menores en un limbo legal y social: no son combatientes, pero tampoco son reconocidos como víctimas. Aún más grave, cuando son capturados en flagrancia por las autoridades, muchas veces se les judicializa sin considerar el contexto de instrumentalización que los llevó a delinquir.

El uso de niños, niñas y adolescentes por parte de bandas criminales en zonas urbanas es una realidad dolorosa y sistemáticamente invisibilizada. A diferencia del reclutamiento forzado de carácter ideológico o político, este tipo de captación ocurre de forma gradual: a través de recompensas, vínculos familiares, o en ocasiones, mediante la entrega voluntaria de los menores por parte de sus propios cuidadores.

En barrios como Ciudad Bolívar, Soacha o Buenaventura, los niños son utilizados como mensajeros, “campaneros”, o incluso reclutadores de otros menores. Las niñas, particularmente, son víctimas de explotación sexual comercial en contextos de extrema pobreza.

Un informe conjunto del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y UNICEF (2023) reportó que entre 2013 y 2022 se atendieron 2.181 casos de reclutamiento infantil. Aunque el informe se centró en el conflicto armado, muchas de sus conclusiones —como el uso de menores para tareas delictivas, promesas de sustento y coacción— se aplican perfectamente al fenómeno urbano.

El reclutamiento en estos casos no siempre es forzado. A veces ocurre como parte de una transacción: un niño entregado a cambio de comida, drogas o seguridad. En otros casos, como el que presencié, la causa fue el hambre.

Las niñas enfrentan una violencia aún más profunda. Son reclutadas no solo para tareas logísticas o de distribución de drogas, sino también para ser explotadas sexualmente. En sectores dominados por economías ilegales, las menores son vistas como objetos de intercambio. Muchas veces, incluso sus madres —manipuladas, desesperadas o instrumentalizadas— son quienes facilitan su ingreso a estas redes a cambio de comida o protección.

El caso de Melanie Cuchimba, una niña de 13 años desaparecida en Huila en 2024, visibilizó nuevamente esta problemática. Según informes de Naciones Unidas, su desaparición estaría vinculada al reclutamiento infantil. Sin embargo, son muchas más las historias que nunca salen a la luz: las del crimen sin rostro, el que habita en casas, esquinas y pasajes de los barrios.

La niña que se acercó al CAI aquella noche de 2005 me enseñó que el reclutamiento infantil no es un fenómeno limitado al conflicto armado. Es una realidad latente en nuestras ciudades, donde las bandas criminales encuentran en la niñez un blanco fácil y desprotegido. Es un reclutamiento sin uniforme, sin propaganda, pero igualmente destructivo.

Hoy, desde otros espacios, continúo alzando la voz por ella y por tantos niños y niñas que siguen sin encontrar refugio. Proteger a la infancia es responsabilidad de todos: del Estado, de las instituciones educativas, de las familias y de la sociedad. No podemos seguir permitiendo que el crimen organizado reclute desde la pobreza, el hambre y el olvido.

Referencias

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) & Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). (2023, mayo 23). UNICEF e ICBF lanzan estudio sobre reclutamiento de niñez 2013–2023. https://www.unicef.org/colombia/comunicados-prensa/unicef-icbf-lanzan-estudio-sobre-reclutamiento-de-ninez-2013-2023

El País. (2024, octubre 16). La desaparición de Melanie Cuchimba: Colombia prende las alertas frente al aumento del reclutamiento forzado de niñas y niños. https://elpais.com/america-colombia/2024-10-16/la-desaparicion-de-melanie-cuchimba-colombia-prende-las-alertas-frente-al-aumento-del-reclutamiento-forzado-de-ninas-y-ninos.html

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Mariluz Gaitán

Escribe en el área de Factores Conexos, sobre las Mujeres en las Fuerza