Hace más de dos décadas se ha debatido la posibilidad de rutas alternas de intercambio comercial entre China y Europa. La iniciativa del Corredor Central ha cobrado fuerza después de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Las sanciones establecidas por la comunidad internacional contra Rusia han impulsado la reactivación de este corredor, que, aunque ha tenido avances aun estos son insuficientes para la demanda creciente de mercado entre ambas regiones.

 

En la actualidad, existe un significativo intercambio comercial a través del corredor Norte, mayormente ferroviario y que atraviesa principalmente territorio Ruso. Sin embargo, muchos países sienten una amenaza en el flujo de sus bienes, ya que Rusia ha interrumpido el suministro de energía como parte de su arsenal económico, ejerciendo así un considerable poder e influencia sobre la población europea. (House, 2023)

 

Entre tanto China continúa con su “Belt and Route Initiative,” retomando la ruta de la seda. Utilizando medios de transporte principalmente marítimos, China ha desarrollado una infraestructura importante. Sin embargo, debido a diversas tensiones, influencia política sobre algunos países, presiones internacionales sobre la libre navegación, desafíos en áreas influenciadas por grupos terroristas y piratas como los Hutíes en Yemen y otros obstáculos geográficos, el paso por estrechos como Malaca, Bab-el-Mandeb y Suez, junto con los tiempos necesarios para transportar bienes entre Asia y Europa, hacen imperativa la consideración de la diversificación de rutas de transporte.

 

El corredor central involucra a países como Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán, Turkmenistán, Azerbaiyán, Armenia, Georgia, y Turquía. Es la ruta mas corta que existe para conectar China con Europa, reduciendo el tiempo de tránsito de 19 a 12 días en comparación con el corredor Norte, además de ser ambientalmente sostenible. Aunque la mayor parte del trayecto es férrea, se requiere el cruce del mar Caspio por vía marítima. Aunque técnicamente es posible conectar vía férrea Asia Central con Azerbaiyán, es probable que Rusia y/o Irán ejerzan su poder de veto sobre una obra de esta magnitud en el Caspio.

 

Beneficios: 

 

En términos generales, al ser una ruta más corta, supone más eficiencia en la forma de intercambiar bienes. El Corredor Central no pretende consolidarse como única ruta o inclusive ruta principal, el volumen de carga es mucho menor que el corredor Norte, aunque ya mucha carga se ha venido desviando hacia el corredor central. La activación de este corredor permite la mejora de infraestructura ferroviaria y aduanera, además del crecimiento económico a los países involucrados. También, al ofrecer un intercambio con menos tensiones en el corto y mediano plazo, puede traer estabilidad a la región.

 

En Asia Central, ya ha comenzado a generar un crecimiento económico significativo a través del intercambio entre los países de la zona, la mejora de su infraestructura ferroviaria, la diversificación de mercados, la interconexión entre países, mejores oportunidades de empleo, y el aumento de su protagonismo internacional. Para estos países, Rusia y China siguen siendo sus aliados más importantes para el intercambio económico. Además, es una oportunidad para mejorar las políticas de transporte y régimen aduanero, este último mas ajustado a estándares europeos y chinos.

 

En el Cáucaso, el Corredor Central, involucra beneficios similares a los mencionados para la región de Asia Central y trae un ingrediente adicional e interesante relacionado con la paz. En términos de marca, algunos actores ya lo denominan “el Corredor de la Paz,” ya que se espera que el beneficio económico y la necesidad de consolidar acuerdos en países como Armenia, Azerbaiyán y Georgia generen espacios de encuentro entre estas naciones y sus poblaciones, disminuyendo tensiones existentes.

 

Para Turquía, significa la consolidación de país pivote entre Asia y Europa, así como la posibilidad de mejorar su infraestructura pero principalmente ganar protagonismo a nivel regional y mundial. Sería un aliado fundamental para China y Europa en materia de intercambio. Turquía ha permanecido en el gran dilema de ser miembro estratégico de OTAN pero no miembro de la Comunidad Económica Europea. Este corredor le podría dar mayores alternativas de volverse miembro del Unión Europea si ese fuera su deseo, por supuesto esto da para otra extensa discusión.

 

Europa y China como beneficiarios finales serían ganadores en este contexto, especialmente China, que, en sus planes de convertirse en la principal potencia económica del mundo, tendría gran parte del camino allanado por el crecimiento económico que estos intercambios suponen. Por otra parte, aunque Estados Unidos no pareciera un beneficiario directo, la estabilidad en la región, particularmente en el Cáucaso y Turquía, sería atractiva para sus intereses en la región.

 

Retos y Dificultades:

 

No obstante, aún hay desafíos por superar. La opción del Corredor Central tenía poco interés hasta que Rusia opto por invadir Ucrania. Entre los numerosos cambios que ha generado la acción Rusa en territorio Ucraniano, este corredor surge como uno de ellos. Sin embargo, existen muchas preguntas que demandan respuestas, siendo la más básica; ¿qué abarca la definición de corredor? También, ¿Es una zona de mercado libre? ¿de donde vendrán las inversiones requeridas? Y muchas más preguntas que requieren estudiadas respuestas.

 

Para Rusia, ver como disminuye el flujo de bienes por el Corredor Norte no es una noticia favorable para sus intereses económicos. Esto implica la pérdida de protagonismo en el mercado y, por ende, la pérdida de influencia en la región. Analistas no descartan acciones Rusas para desacreditar o reducir el uso del Corredor Central, lo que podría incluir sanciones a países socios, particularmente en Asia Central, levantamiento de aliados en el Cáucaso particularmente en el Norte de Georgia y en la región de Karabaj como otro escenario posible.

 

Irán es otro actor que puede tomar acciones en contra de la consolidación del corredor en mención, ya que sus intereses no se alinean con el corredor, y más aún si la estabilidad en Armenia de ascendencia Azerí motiva a sus comunidades azeríes con visiones separatistas al norte de Irán. 

 

En Asia Central, aún existen retos en cuanto a la conectividad; la vías férreas no son uniformes y las entidades aduaneras, al igual que en otras regiones del mundo presentan altas tazas de corrupción y sistemas de política publica obsoletos o no acordes con las necesidades y estándares mundiales, esto genera demoras y costos adicionales.

 

La navegación en el Caspio representa un desafío importante especialmente durante el verano cuando los niveles de agua son bajos. Aun siendo estos niveles altos, hacer transbordo de carga de vía férrea a marítima y nuevamente a vía férrea supone un esfuerzo adicional y costoso.

 

En conclusión, el desafío más significativo radica en la voluntad de todos los actores para realizar mayores inversiones, mejorar la voluntad política y ser más conscientes de los beneficios económicos de este importante desarrollo. Aumentar la labor diplomática incluyendo más actores, como países del Medio Oriente, Estados Unidos entre otros, convenciendo a las partes del beneficio mundial que este corredor puede representar, incluyendo, así sea con efectos de tercer orden, a Sur América y Colombia.

Artículos del autor

FABIÁN GIRALDO

Escribe en el área de Geopolítica de los Conflictos, sobre la Región Europa y Eurasia.