El anuncio reciente del Primer Ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, sobre un aumento progresivo del gasto en defensa hasta alcanzar el 2.5 % del PIB para el año 2030, ascendiendo a la suma de 87 billones de libras esterlinas de gasto al año (Prime Minister’s Office, 2024), marca un paso significativo hacia la toma de decisiones concretas frente a las amenazas contemporáneas. Para el Primer Ministro Sunak, esta medida se enmarca en la necesidad de fortalecer la posición del Reino Unido en un mundo cada vez más peligroso y con amenazas cada vez más evidentes. Además, busca enviar un mensaje de liderazgo, instando a los países miembros de la Unión Europea y de la OTAN a aumentar su gasto en defensa.

 

Según las estimaciones del gobierno británico, si todos los países de la OTAN incrementaran su gasto en defensa al 2.5 % del PIB, esto representaría un total de 140 billones de libras esterlinas para el gasto en defensa. Para ponerlo en contexto, el presupuesto del sector defensa en Colombia para el 2024 es de 56 billones de pesos (Ministerio de Hacienda, 2023), aproximadamente 11.4 billones de libras esterlinas. El Reino Unido se consolida así como el segundo mayor contribuyente a la OTAN en materia de gasto en defensa luego de los Estados Unidos; sin embargo, es crucial examinar en detalle estas inversiones.

 

Según los analistas de la corporación Rand, el hecho de que Sunak haya condicionado este plan a la estabilidad financiera del Reino Unido (Lucia Retter, Stuart Dee, 2024), genera preocupación y deja abierta la posibilidad de incumplimiento. Por otra parte, las cifras completas siempre demandan revisión detallada. En la conformación de presupuesto de defensa. Es común dividir el gasto en funcionamiento e inversión.

 

Aunque cada país lo puede denominar de manera diferente, este principio se aplica universalmente. Por lo general, la mayor parte del presupuesto se destina a funcionamiento. Frente a los recursos de inversión, si estos son más altos comparados con años anteriores, esto sumado a otros factores puede indicar cómo las capacidades actuales están aumentando y a qué ritmo. Para el Reino Unido, esto se puede ver reflejado en el aumento de las capacidades de armamento para el Ejército, en palabras del Almirante Tony Radakin, tener un ejército mas ágil y letal, con más artillería (Radakin, 2024). De otra parte, en la perspectiva de otros expertos, consolidar la capacidad disuasiva nuclear, incluida la diversificación, como la compra de aviones F35 equipados con misiles nucleares, es una prioridad. Aunque durante la pandemia la producción en muchos campos, especialmente en el sector defensa se detuvo. Lo que ha resultado en retrasos en la producción y escasez de municiones y armamento disponible, entonces ¿en qué se enfocará este gasto?

 

Inicialmente, todo apunta a la adquisición de municiones que, aunque pueden ser parte del gasto de funcionamiento, mejorarían los inventarios actuales y aumentaría la capacidad de apoyo a países como Ucrania. Además, la inflación acumulada y el desfinanciamiento de varios planes del sector defensa en el Reino Unido podrían afectar los planes de defensa. Según el reporte 19 de la Casa de los Comunes, sesión 2023-24, el déficit ascendería a 16.9 billones de libras esterlinas, entre las capacidades que quiere obtener el Ministerio de Defensa del Reino Unido y su presupuesto (The Committee of Public Accounts, 2024). El 2.5 % anunciado por Sunik llegaría a cubrir este déficit algo que seguramente el gobierno ha contemplado.

 

En todo caso este país está decidido a desempeñar un papel más importante en la Unión Europea. Ha destacado la presencia de varias grandes compañías de producción de defensa en su territorio y ha instado a Europa a optimizar la producción de estas empresas, lo que permitiría un acceso más rápido a todo tipo de material. Esta es una realidad que debe ser aprovechada.

 

Cabe resaltar que resulta crucial que exista una agenda más detallada y transparente entre el gobierno y la industria. La Unión Europea debería superar el legado del Brexit y buscar acuerdos que permitan aprovechar al máximo la capacidad instalada en el Reino Unido. Del mismo modo, el Reino Unido debe comprometerse con las metas y prioridades de la Unión Europea y seguir adelante con su nueva política de defensa.

 

También es necesario superar las agendas políticas de diferentes países, la competencia natural del mercado de defensa aumenta aun más estos desafíos. Por ejemplo, tanto Francia como el Reino Unido buscan una mayor participación en el mercado de defensa en Asia, lo que genera tensiones que podrían afectar la unidad europea frente a su amenaza común; Rusia. En el caso de Asia ambas naciones deberían optar por una agenda mas conjunta, lo que fortalecería la disuasión frente a China y Corea del Norte.

 

La decisión del gobierno británico de aumentar su gasto en defensa, en el marco del aniversario de la OTAN es un impulso para la organización. Es una oportunidad para establecer un ejemplo para otros países que aún no gastan lo suficiente en defensa. Además, establece un nuevo estándar en materia de gasto, pues tradicionalmente se ha hablado del 2.0 % del PIB. Representa un mensaje claro a los Estados Unidos y, en cierto modo, busca reducir la dependencia de ellos. Sería interesante ver los efectos que tendrán en las elecciones que se avecinan en noviembre.

 

También es un mensaje para Putin. Aunque ha logrado victorias tácticas recientes, este aumento plantea un desafío para sus planes sobre Ucrania. Además, fortalecer la disuasión nuclear mantendría la opción del uso de armas nucleares tácticas por parte de Putin fuera del espectro. Así como también es un mensaje para China en su intento por establecer un nuevo orden mundial bajo sus condiciones y su posible invasión a Taiwán. China tendrá que considerar las dificultades adicionales que enfrentaría con una Europa fortalecida.

 

Desde el punto de vista económico, este aumento en el gasto militar conlleva importantes implicaciones. El fortalecimiento de las fuerzas militares británicas va de la mano de una revisión de las condiciones de sus miembros, incluyendo salarios, infraestructura, alimentación entre otros. Además, el incremento de la producción en el sector defensa, demanda crear nuevos cargos laborales activando las economías en todos los niveles.

 

Adicionalmente, el informe que señala una caída más rápida de lo esperado de las emisiones de carbono en Europa (Europe Tackling the climate, 2024) abre la puerta para un aumento en la producción y la reactivación de la industrialización en el sector defensa sin aumento significativo en las emisiones.

 

Por último, el aumento del gasto en defensa implica la reducción de gasto en otros sectores. Los países deben sacrificar otros sectores para poder aumentar estos presupuestos. Europa por años vino reduciendo su gasto en defensa. Esta ha sido la realidad de muchos países en el mundo; aun así, el crimen transnacional, el terrorismo y el autoritarismo desmedido entre otras amenazas, han obligado a reconsiderar estas medidas con los sacrificios que conlleva.

 

Los gobiernos deberán actuar más rápido frente a las realidades que académicos y expertos continuamente posan en sus investigaciones en diversos ensayos, artículos, libros, y conferencias. La procrastinación y la falta de decisión en el momento adecuado coloca en riesgo a las sociedades.

Artículos del autor

Fabián Giraldo

Escribe en el área de Geopolítica de los Conflictos, sobre la Región Europa y Eurasia.