En nuestro última entrega hablamos sobre los documentos de defensa de Bolivia, Chile y Paraguay. Vimos que su importancia radica en que son la base de todo el planeamiento de defensa de los países y que tiene como producto final un plan estratégico con objetivos y estrategias que direccionan para el cumplimento de las misiones de las Fuerzas Armadas. En esta oportunidad hablaremos de dos áreas de la gestión de la defensa.

 

La Gestión de la Defensa

Inicialmente, en necesario comprender que la gobernanza en defensa tiene por concepto que el cumplimento de las misiones de las Fuerzas Armadas, en un Estado democrático, no puede ser alcanzado sin la actuación conjunta con otros sectores de la administración pública, el congreso nacional, agencias federales, provinciales y otros actores como los medios de comunicación, el Poder Judicial, los órganos de control externo y las demandas de la sociedad. Así, la gobernanza direcciona, define estrategias y busca la efectividad de la gestión del aparato militar.

La gestión del sector de defensa, en términos generales, se basa en su planificación estratégica, que se inicia con la elaboración de los documentos normativos de defensa, seguida de la implementación de los planes estratégicos de las Fuerzas Armadas, la definición de los objetivos específicos de cada Fuerza Armada, las estrategias para su consecución y la asignación de los recursos presupuestarios del Estado.

Actualmente, los cambios constantes y acelerados del entorno organizacional hacen que las fases de formulación e implementación de las estrategias estén interconectadas y concomitantes, sin diferencias temporales relevantes. Con esto, las estrategias necesitan aprovechar adecuadamente las oportunidades de este nuevo entorno y hacer correcciones en el curso de la planificación, a tiempo de no impactar en el logro de los objetivos.

Mintzberg (2004) trae una visión pragmática de esta planificación, al decir que el tiempo necesario para elaborar un plan o estrategia y su posterior implementación ha disminuido y, muchas veces, se ha extinguido, requiriendo la acción conjunta del planificador en los tres niveles de la organización (estratégico, operativo y táctico).

Con esto, estructuras militares más compactas, más especializadas y mejor equipadas se han convertido no solo en un requisito operativo del nuevo entorno asimétrico del campo de batalla, sino también en un requisito de la sociedad que necesita inversiones cada vez mayores en otros sectores como la educación, la salud y la seguridad.

El sector defensa, en este nuevo contexto, se reestructura y se torna dual en la medida en que debe actuar eficientemente tanto en el ámbito doméstico como en el externo. La misma organización militar deberá ser capaz de atender las demandas de estos dos ambientes.

Como resultado, las Fuerzas Armadas experimentan una paradoja gerencial, pues necesitan dotar la misma organización militar con capacidades para actuar en un ambiente externo, orientando sus actividades hacia la defensa territorial y de la soberanía, para misiones de paz y las de cooperación regional, así como tener capacidades para actuar en el ámbito doméstico, caracterizado por tareas no militares, como ayuda a la población en desastres naturales, a los movimientos migratorios, apoyo en logística y seguridad a los grandes eventos y actuar en el ámbito policial, sea contra los delitos ambientales o el crimen organizado transnacional (Maia Neto, 2023)

En este sentido, la gestión del sector de defensa se diferencia de otros sectores, pues demandas específicas y muy diferenciadas requieren recursos diferentes, pero coordinados, de manera que cada organización militar recibe la inversión en material, equipo y armamento de acuerdo con su ámbito de actuación prioritario. Esta gestión también implica definir qué capacidades deben tener las Fuerzas Armadas para cada uno de los ambientes (interno o externo). La definición de estas capacidades determinará la adquisición del material, del equipo, del tipo de armamento (letal o no letal) y del preparo operacional de cada organización.

Otro aspecto importante es que se entienda que, gestionar los recursos en el ámbito de la Defensa, significa entender que la Defensa es un bien público y, como tal, las organizaciones que lo integran deben rendir cuentas de su gestión de forma transparente, tanto para la sociedad como para los órganos de control, asegurando que los recursos (para inversiones, personal, equipos, instalaciones etc.) destinados a sus organizaciones sean utilizados de manera eficiente y eficaz, contribuyendo al logro de los objetivos y estrategias de la Defensa Nacional materializados en los documentos de Defensa y en sus planes estratégicos.

En este contexto, la Gestión de la Defensa, según Bucur-Marcu, Fluri y Tagarev (2009), pasó a ser entendida como “aquello” que las organizaciones de defensa necesitan hacer para transformar la política y estrategia de defensa nacional de un país en “planificación, sistemas de apoyo e infraestructura adecuados y sostenibles”.

Estos autores entienden que la gestión de la defensa es un proceso de planificación, organización y dotación, dirección y control de las actividades dentro de una organización de forma sistemática con el fin de alcanzar un objetivo común específico, proponiendo un ciclo de gestión de la defensa con cuatro pilares: planificación, organización y personal, dirección y liderazgo, y monitoreo y control.

En este sentido, la planificación sería la selección y el orden secuencial de las tareas necesarias para lograr el fin organizacional deseado, mientras que la organización y el personal son la evaluación y coordinación de las funciones, tareas y deberes a realizar por el personal y la distribución de los recursos necesario para lograrlos una meta deseada dentro de un período de tiempo específico, como el proceso de reclutamiento, selección, capacitación, colocación y desarrollo del personal.

La dirección y liderazgo sería el proceso de motivar, liderar e influir en el equipo en el camino hacia el logro de la meta común y, finalmente, el monitoreo y control tendría el propósito de asegurar que todas las unidades avancen hacia la meta de manera coordinada, evaluando la eficacia y eficiencia de los planes y decisiones y corregirlos cuando sea necesario.

Cuando se ve como un proceso institucional, la gestión de la defensa se encuentra entre la formulación de la política de defensa y el comando y control efectivo de las fuerzas militares. Este enfoque incluye áreas como la gestión de recursos de defensa, gestión de personal, gestión de adquisiciones, por ejemplo. En la fase de implementación de la política de defensa, es probable que las incertidumbres y riesgos inherentes requieran mayor flexibilidad y decisiones posteriores, así como problemas inesperados que puedan requerir su identificación y la búsqueda de soluciones adecuadas, que no estaban originalmente previstas.

Consideraciones Finales

Como se puede observar, la gestión de la defensa abarca desde el proceso de formulación de la política y estrategia de defensa nacional, hasta su implementación en el contexto de las Fuerzas Armadas, pasando por el mando y control de estas Fuerzas, abordando la gestión de recursos, personal, adquisiciones y todo lo que hace posible una gestión eficaz y eficiente de las Fuerzas Armadas.

En este contexto es que se presentará la Gobernanza en Defensa en nuestro próximo artículo, para direccionar la gestión, definir estrategias y controles que posibiliten que la gestión sea efectiva, pueda rendir cuentas constantemente a los ciudadanos, tener transparencia de sus acciones y trabajar bajo de los conceptos de la integridad pública (OCDE, 2020).

 

Referencias Bibliográficas

Bucur-Marcu, H., Fluri, P., & Tagarev, T. (Eds.). (2009). Defence Management: An Introduction. Geneva Centre for the Democratic Control of Armed Forces.

Maia Neto, J. (2023). La Gobernanza en Defensa. Congreso de la Asociación Internacional de Ciencia Política.

Mintzberg, H. (2004). Ascenção e queda do planejamento estratégico. Bookman.

OCDE. Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico. (2020). Manual sobre Integridad Pública. https://www.oecd-ilibrary.org/governance/manual-de-la-ocde-sobre-integridad-publica_8a2fac21-es.

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Jacintho Maia Neto

Escribe en el área de defensa, sobre Gobernanza y defensa.