China ha emergido como la principal potencia pesquera del mundo. La flota china ha eclipsado a sus más cercanos competidores con una flota que supera por más del doble a sus antagonistas. Esta industria, tiene hoy un valor astronómico, superando los 35 mil millones de dólares, produciendo la quinta parte del mercado global de los productos del mar. A pesar de su éxito, la expansión desmedida y el comportamiento depredador de su flota han suscitado preocupaciones a nivel mundial (Le Monde, 2023).
La magnitud de la flota pesquera china ha generado inquietudes en torno a la seguridad alimentaria, especialmente en los países más vulnerables y ha dado lugar a acusaciones de prácticas laborales ilegales y abusivas (Mazzola, 2021). La creciente presencia global de su flota ha exacerbado tensiones en diversas regiones, planteando cuestionamientos sobre cómo China ha logrado movilizar tantos barcos y cuáles son las implicaciones para los océanos del mundo.
Para China, su flota pesquera desempeña un papel fundamental en la garantía de su seguridad alimentaria, por lo que no se anticipa una reducción significativa de sus operaciones en los océanos. En sus propias aguas, la intensidad de esta actividad ha generado la ostensible disminución de los recursos marinos vivos, lo la llevó a suplirlos con recursos pesqueros en altamar y muchos casos en áreas muy cercanas a las zonas económicas exclusivas de otros estados (Agence France-Presse, 2020).
En las Américas, las actividades de la flota pesquera china han dejado un rastro de impactos negativos, especialmente en la cuenca del Pacífico, afectando directamente a países como Colombia (Rudas & Cabrera, 2015). Las consecuencias se han hecho sentir en las comunidades locales, afectando el medio ambiente y la seguridad alimentaria. Esta situación ha impulsado a un llamado urgente para una gestión más sustentable de los recursos pesqueros y a una cooperación internacional más estrecha para abordar este desafío (Loaiza, 2021).
Para abordar este impacto, el gobierno colombiano ha tomado diversas medidas, desde el fortalecimiento de sus instituciones hasta la promoción de la cooperación a nivel regional e internacional. Además, Colombia se ha unido a Chile, Ecuador y Perú en una acción conjunta condenando la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) y comprometiéndose a tomar medidas para combatirla en sus zonas económicas exclusivas (ZEE) (Agence France-Presse, 2020; Loaiza, 2021).
Estas acciones buscan disminuir las perjudiciales prácticas de pesca INDNR, que afectan a los pescadores legales, dañan los ecosistemas costeros y amenazan las poblaciones de peces. Además, está comprobado que la pesca INDNR está vinculada estrechamente con otras actividades ilícitas como el tráfico de drogas, armas, personas y vida silvestre (Loaiza, 2021).
Las Acciones de Colombia y su Armada para Contrarrestar la Pesca Depredatoria China
Las Fuerzas Militares, a través de la Armada, no han sido indiferentes a este fenómeno y han implementado una serie de medidas para reducir los efectos de la pesca INDNR. El problema está en que la mayor parte de estas actividades se hace el aguas de Alta Mar, es decir más allá de las 200 millas náuticas, hasta donde el país podría argumentar soberanía plena sobre los recursos vivos y no vivos.
La pregunta que siempre se ha planteado a este lado del Pacífico surge de las consecuencias de la depredación y sobreexplotación de la vida marina en la milla 201 y más allá, y sus efectos en los países costeros. Para esto la Armada de Colombia está en alerta permanente ante la llegada de buques pesqueros chinos en faena depredatoria e indiscriminada en aguas próximas a su Zona Económica Exclusiva. Esta vigilancia busca proteger los recursos marinos de Colombia y garantizar la sostenibilidad de la pesca en la región (Blu Radio, 2020).
Además, Colombia se ha unido a países vecinos de la cuenca del Pacífico en una campaña conjunta que busca, que más allá de condenar la pesca INDNR, soluciones efectivas, mostrando el daño al ecosistema que infringen las flotas de barcos extranjeros involucrados en estas prácticas. Este compromiso grupal implica esfuerzos de intercambio de información y medidas conjuntas para abordar la pesca INDNR en sus respectivas zonas económicas exclusivas (ZEE) (Loaiza, 2021).
Por otra parte, los países sudamericanos, incluyendo Colombia han presentado iniciativas en reuniones de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS), con la mejor voluntad, pero sin muchas consecuencias. (Blu Radio, 2020). Aunque es importante reconocer que China ha anunciado la implementación de políticas destinadas a orientar sus operaciones pesqueras hacia prácticas más sostenibles.
Estas medidas podrían tener un impacto positivo a largo plazo y contribuir a mejorar la gobernanza pesquera a nivel global. Sin embargo, la efectividad de estas políticas aún está por determinarse y requerirá un seguimiento continuo para evaluar sus resultados. La lucha contra la pesca INDNR y la invasión de flotas extranjeras en aguas internacionales es un desafío complejo que requiere la cooperación internacional y el compromiso de múltiples naciones para preservar nuestros océanos y recursos pesqueros.
Conclusiones
China ha consolidado su posición como la principal potencia pesquera del mundo, con una flota que supera significativamente a sus competidores y una industria pesquera que representa una quinta parte del mercado global de productos del mar. Esta expansión ha planteado preocupaciones sobre la seguridad alimentaria, la depredación de los recursos marinos y las prácticas laborales en la industria pesquera.
La creciente presencia global de la flota pesquera china ha generado tensiones y cuestionamientos sobre sus operaciones en aguas internacionales, especialmente en la cuenca del Pacífico, donde ha tenido un impacto significativo en países como Colombia. Esto ha llevado a un llamado urgente a una gestión más sostenible de los recursos pesqueros y a una cooperación internacional más estrecha para abordar este desafío. Colombia, junto con otros países de América Latina, ha tomado medidas para contrarrestar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) de la flota pesquera china, incluyendo la vigilancia constante de las aguas cercanas, la promoción de la cooperación regional e internacional, y la condena de estas prácticas en foros internacionales.
Sin embargo, el desafío persiste, y se requiere un seguimiento continuo y la colaboración de múltiples naciones para preservar los océanos y los recursos pesqueros a nivel global. La defensa de los recursos alimentarios de la nación es también un deber y un derecho de la nación colombiana que se debe cumplir a través de sus autoridades y con la acción inequívoca de sus fuerzas militares.
Referencias Bibliográficas
Agence France-Presse. (2020). Prevent, discourage, confront’: South American states tackle Chinese fishing boats. https://www.theguardian.com/environment/2020/nov/05/preventdiscourage- confront-south-american-states-tackle-chinese-trawlers
Le Monde. (2023). Comment la Chine est devenue la superpuissance mondiale de la pêche. https://www.lemonde.fr/international/video/2023/10/20/comment-la-chine-est-devenue-lasuperpuissance- mondiale-de-lapeche_ 6195593_3210.html?utm_content=LeMonde%2Fmagazine%2FInternational&utm_s ource=flipboard
Loaiza, Y. (2021, September 15). Pesca indiscriminada, explotación laboral y amenazas al medioambiente: así opera la flota pesquera c. https://www.infobae.com/america/medioambiente/ 2022/09/15/pesca-indiscriminada-explotacion-laboral-y-amenazas-almedioambiente- asi-opera-la-flota-pesquera-china-en-america-latina/
Mazzola, C. (2021). Illegal, unreported, and unregulated fishing in Colombia. https://www.counterterrorismgroup.com/post/illegal-unreported-and-unregulated-fishing-incolombia
Rudas, G., & Cabrera, M. (2015). Colombia and China: Social and Environmental Impact of Trade and Foreign Direct Investment. https://www.bu.edu/gdp/files/2017/09/Colombia.pdf
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DANIEL ROJAS
Escribe en el área de defensa, sobre el Dominio Naval y Fluvial
Perfil
Capitán de Navío en retiro de la Armada Nacional, de la especialidad Ejecutivo de superficie e inteligencia con 30 años de servicio. Actualmente se desempeña como consultor en temas militares y marítimos para la Universidad de la Andes y la Universidad Sergio Arboleda. Es investigador académico.
EDUCACION A RESALTAR
Candidato a Doctor en logística y cadena de Suministro Universidad La Sabana (Colombia)
Doctorando en Bioetica. 2023. Universidad Militar Nueva Granada (Colombia)
Master in Science, Maritime Affairs, Shipping Management, 2003. Universidad Marítima Global (Suecia)
Especialista en Seguridad y Defensa, 2006. Escuela Superior de Guerra (Colombia)
Además de sus estudios de pregrado como ingeniero naval, ha desarrollado diversas capacitaciones en temas relacionados a lo naval, fluvial y a la inteligencia, en el ejercicio de la investigación académica.



