El narcotráfico es el Leviatán corresponde a una analogía que permite entender el fenómeno del tráfico de drogas como una colosal bestia con grandes tentáculos que son capaces de envolver al ser humano y afectar de manera importante sus diferentes dimensiones. Actualmente, su cerebro son las organizaciones de crimen organizado y de crimen organizado transnacional, las cuales no solo desarrollan la actividad ilegal, sino que también influyen de manera negativa en la sociedad y amenazan gravemente la seguridad, la salud pública y la gobernabilidad, convirtiéndose además en un actor con capacidad de desestabilizar estados.
Entender las dinámicas históricas que han generado el nacimiento de las actuales organizaciones criminales que lideran el problema mundial de las drogas, requeriría de la construcción de un texto mucho más extenso que presente artículo que permitiera, por demás, abordar a profundidad la evolución de estas estructuras de crimen organizado grupo por grupo. Sin embargo, a través del presente escrito se tratará de generar una radiografía general del problema mundial de las drogas en la actualidad, con la clara convicción que los escenarios son cambiantes y varían en lapsos de tiempo muy cortos que se dan a partir de la evolución y variaciones presentadas en las organizaciones criminales dedicadas a este delito.
Para descifrar lo que sucede hoy, es necesario empezar por comprender cómo se genera, a finales de los años ochenta y principios de los noventa, un desplazamiento en el liderazgo y dirección de las actividades del narcotráfico; esto desde la caída de los carteles de Cali y Medellín, que derivaría en un reposicionamiento de las organizaciones mexicanas como cabeza del negocio ilegal, relegando a las organizaciones colombianas, entre ellas los grupos delincuenciales organizados y los grupos guerrilleros a un papel secundario direccionado a la protección de los cultivos ilícitos y a la producción de los narcóticos bajo su supervisión.
Estos nuevos “jefes” se encargarían, entonces, de las rutas y de los clientes en los Estados Unidos, Canadá y en países europeos, asiáticos y africanos, a través de sus propias estructuras criminales ya establecidas en los países de tránsito y de los países consumidores, o través de organizaciones de crimen local o de crimen organizado transnacional con influencia en estos lugares.
De esta manera aparecen hoy en escena y como el cerebro del Leviatán el Cartel de Sinaloa y el Cartel de Jalisco Nueva Generación CJNG, los cuales lideran el negocio ilegal de las drogas a nivel global, no solo a partir del tráfico de cocaína, sino además de fentanilo y drogas sintéticas. La columna vertebral del monstruo se conforma por Grupos Armados Organizados Colombianos tales como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Clan del Golfo), el Ejército de Liberación Nacional ELN y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC y sus Disidencias, los cuales en asociación con Grupos Delincuenciales Organizados ecuatorianos como Los Choneros, Los Lobos, Los Lagartos, entre otros, se encargan del envío de los narcóticos a Norteamérica a través de los puertos sobre el Pacífico tales como Buenaventura y Tumaco en Colombia o de puertos artesanales ubicados en Manabí, Santa Elena y Esmeraldas en Ecuador (Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado, 2023).
De estos Grupos Armados Organizados se derivan, además, los tentáculos del narcotráfico que lo conforman Grupos Delincuenciales Organizados más modestos, pero no menos peligrosos que tienen influencia a nivel local y que además efectúan labores de microtráfico; estos grupos pueden depender de estructuras de crimen más grandes o efectuar labores que vienen directamente orientadas por las organizaciones cabeza, este sería el caso de los Shottas o los Espartanos en Buenaventura, los cuales se relacionan estrechamente con el Cartel de Jalisco Nueva Generación CJNG y el Cartel de Sinaloa, o el caso de los Pelusos en el Catatumbo y de Los Pachenca en el Caribe Colombiano que se vinculan estrechamente con esta última organización.
Los tentáculos se extienden desde Colombia, como punto de pivote, a partir de sus fronteras: hacia el norte con Venezuela, donde el Cartel de los Soles usa el país como una plataforma de tráfico hacia Centroamérica y el Caribe; hacia el suroriente con Brasil, donde grupos como la Familia del Norte, el Comando Rojo y El Primer Comando Capital, se encargan del consumo interno y del manejo de rutas como la de la Cuenca del Amazonas, para el movimiento de cocaína, anfetaminas y marihuana, utilizando países africanos como Senegal, Liberia, Mali y Guinea Bissau, como puntos de tránsito en búsqueda del destino final en Europa; y finalmente, hacia el sur para establecer conexión con delincuencia organizada y con miembros del Cartel de Sinaloa, del Cartel Jalisco Nueva Generación CJNG y del Tren de Aragua, en países como Ecuador, Perú, Brasil y Chile, con el fin de mover las drogas a través de la Ruta del Cono Sur de Bolivia a Paraguay y la hidro vía Paraná – Paraguay, intentando alcanzar puertos y aeropuertos en África y en Europa (UNODC , 2023).
Adicionalmente, el Cartel de Sinaloa ha establecido “bases operativas” en países Centroamericanos como Guatemala, Honduras, El Salvador y Panamá, las cuales sirven como puntos de tránsito o de abastecimiento de rutas marítimas con destino a los puntos de frontera terrestre entre México y los Estados Unidos o puertos en los Estados Unidos y Canadá a partir de la entrega en alta mar a otras embarcaciones de los alcaloides (Hernández, 2023).
En casos como el de Panamá las organizaciones delincuenciales utilizan el canal con el fin de buscar el paso de los narcóticos hacia Europa en contenedores, pero también como punto de tránsito de lanchas rápidas y submarinos tanto por el Océano Pacífico como por el Mar Caribe hacia países centroamericanos con destino a los Estados Unidos y Canadá. De igual manera, Grupos Armados Organizados como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Clan del Golfo), utilizan las rutas de migración ilegal por el Darién para mover la droga que es entregada a pandillas como Bagdad y Calor Calor en Panamá, las cuales controlan el paso de los narcóticos vía terrestre hacia Centroamérica.
Como la Hidra, el Leviatán tiene varias cabezas, entre ellas algunas que se ubican en Europa y Asia principalmente y que, al igual que los Carteles mexicanos y los Grupos Armados Organizados colombianos, controlan el negocio de la droga e influyen en la sociedad a partir de sus actividades ilegales. Grupos de Crimen Organizado Transnacional como la Ndrangueta italiana; la Mafia Rusa, en Rusia, la Célula Criminal Nikolay Shterev Kurkuchev, en Europa Central y en las costas españolas en el Mediterráneo; el Rey de la Cocaína de Amberes, en Países Bajos y Bélgica; y el Cartel de Los Balcanes, en Europa Central; manejan el negocio de la droga en el viejo continente por medio de alianzas criminales con las estructuras de crimen mexicanas y colombianas, que desde puertos como el de Barranquilla, Cartagena, Santa Marta y Urabá, envían en contenedores contaminados grandes cantidades de cocaína con destino a los puertos del Mar del Norte, como Amberes, Rotterdam y Hamburgo y algunos puertos españoles como Algeciras, Valencia y Barcelona.
Estas organizaciones además de poseer poderosas economías criminales también tienen representantes en los países productores donde fungen como embajadores del delito, que se encargan de realizar todas las coordinaciones administrativas, logísticas y operativas para el desarrollo de actividades ilegales no solo de narcotráfico, sino también de lavado de activos, tráfico de personas, tráfico de armas y tráfico de precursores químicos, entre otras.
Organizaciones como las de Chuen Yip, alias “Gordo Yin” o de Wei Hsueh-Kang, que hacen parte de la Línea Asiática y que se relacionan con las Triadas Chinas, se posicionan como otra cabeza de la Hidra, que se dedican al tráfico de fentanilo, drogas sintéticas, esteroides, anabólicos y precursores químicos para el caso de Yip, y al tráfico de Heroína y Opio para el de Hsueh-kan. Estas organizaciones tienen enlaces directos con el Cartel de Sinaloa y utilizan para el tráfico de precursores y para la producción clandestina de fentanilo, rutas marítimas claves desde China (Shanghái, Ningbo y Quingdao) conectando con zonas de tránsito en Hong Kong, Japón y Corea del Sur antes de dirigirse a México hacia los puertos del Pacífico de Manzanillo, Colima, y Lázaro Cárdenas, Michoacán. Cuando el origen es desde la India, los envíos se embarcan en los puertos de Chennai y Mumbai y desde algunos otros puertos en Singapur (Fierro, 2021).
Frente a la anterior radiografía que aborda el fenómeno del narcotráfico de manera general, es necesario reflexionar si la lucha contra el crimen organizado transnacional posee en realidad una real articulación para combatir desde lo político, lo legal, lo sanitario, lo social y lo económico, permitiendo a las diferentes autoridades realizar avances de alcance global y lograr, si bien no la extinción del problema mundial de las drogas, por lo menos la contención del fenómeno a partir de solidos instrumentos y mecanismos internacionales.
De esta manera sería importante cerrar diciendo que, para enfrentar cualquier monstruo, en este caso el Leviatán llamado narcotráfico, se requiere de voluntad, valentía, medios, fuerza, cooperación y una adecuada planeación para que el resultado sea derrotar a la bestia y no ser finalmente tragado por ella.
Referencias Bibliográficas
Fierro, T. (2021, enero 1). Fentanilo, la otra pandemia: un emergente desafío bilateral para México y China. Otros Diálogos de El Colegio de México (14).
Hernández, A. (2023, Septiembre 1). Cartel de Sinaloa y CJNG expanden influencia en Sudamérica. DW. https://www.dw.com/es/cartel-de-sinaloa-y-cjng-expanden-influencia-y-terror-en-sudam%C3%A9rica/a-66699580
Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado. (2023). Caracterización del crimen organizado – informe Ecuador. Pan American Development Foundation PADF.
UNODC . (2023). Panorama global y regional sobre el tráfico ilícito de drogas en el ámbito marítimo, fluvial y portuario en las Américas. Naciones Unidas.
Otros artículos del autor
El Narcotráfico es el Leviatán
Así, como el monstruo bíblico descrito en el antiguo testamento, es el fenómeno del narcotráfico; temible, sin piedad ni escrúpulos y desde una visión un poco más hobbesiana, poseedor de un gran poder sobre la sociedad; lugar en donde se encuentra inmerso en la...
El Crimen Organizado y los Grandes Tráficos
Una vez se comprende la amenaza que constituye para la seguridad y defensa el crimen organizado y se posee, además, una claridad conceptual que alcanza para identificar adecuadamente las diferencias entre el crimen organizado y el crimen organizado transnacional, es...
El crimen organizado una aproximación conceptual
Uno de los problemas más frecuentes cuando se inicia el estudio del fenómeno del crimen organizado, es el afán por abordar la temática a partir del análisis inmediato de las organizaciones delincuenciales, los delitos y los modus operandi. Esta falla común no permite...
El Crimen Organizado un Enemigo Invisible
Por Carlos Suárez
Carlos Suárez
Escribe en el área de Seguridad, sobre Crimen transnacional




